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Los Ningen, las criaturas humanoides del Ártico

Las vastas y misteriosas profundidades de los océanos están llenos de extrañas criaturas que nunca han visto la luz del día. Pero mientras muchas personas creen que los mares están llenos de formas de vida aún no descubiertas, otros muchas son reticentes a admitir la existencia de cualquier especie verdaderamente gigantesca esperando ser descubierta en las profundidades de los abismos insondables… Una de estas criaturas es el Ningen.

 El “Ningen” (que significa “humano” en japonés) es una criatura colosal que era vista por los pescadores del Pacífico en la década de 1990. Pescadores profesionales eran sorprendidos por el tamaño de este monstruo y aún más sorprendidos por la forma claramente humanoide de esta bestia ostensiblemente albina. Según los informes, el Ningen es una criatura que mide entre 18 y 27 90 metros de largo, y descrita como una “gigantesca criatura parecida a una ballena” con una piel suave, forma pálida y con una cabeza, un torso y los apéndices de un ser humano.

Algunos testigos declararon que tiene una cola como la de una sirena con patas traseras, aunque otros insisten en que posee unas “manos” con cinco dedos en los extremos. Estas criaturas supuestamente han sido avistadas en el Pacífico, el Antártico y el Atlántico, y siempre son descritas como extraordinariamente grandes con una tez blanquecina. También se dice que estas criaturas no tienen rasgos faciales salvo por dos cualidades, grandes ojos y una gran boca. Según los informes de los avistamientos, estas criaturas son principalmente nocturnas y viven en aguas árticas.

Los primeros informes sobre estas bestias marinas son de finales del SXX, lo cual es extraño teniendo en cuenta que los marineros llevan siglos atravesando los mares de todo el mundo y ni tan siquiera existe una sola mención a estas extrañas criaturas. ¿Pero realmente que son?

Nace una leyenda

 La primera vez que se hace mención a los Ningen fue en un popular foro japonés de Internet conocido como 2channel. Un usuario publicó que estaba trabajando en un “buque de investigación de ballenas financiada por el gobierno”, cuando una de estas criaturas apareció de las profundidades. Según la publicación, el miembro de la tripulación, que permaneció en el anonimato, subió a la cubierta junto con otros investigadores para ver lo que parecía un “submarino” navegando en el horizonte. Sin embargo, cuando el buque de investigación se acercaba al extraño objeto se hizo evidente que no se trataba de una estructura metálica, parecía tener vida, respiraba, y sobre todo era gigantesco. La tripulación se quedó mirando con asombro a la anomalía biológica hasta que se sumergió momentos después.

 Se dice que algunos miembros del equipo de investigación lograron fotografiar a la enigmática criatura, pero al parecer las imágenes fueron suprimidas con el fin de salvaguardar la investigación financiada por el gobierno. No hace falta decir que después de que fuera publicada esta sorprendente historia tuvo una repercusión a nivel mundial.

 Ya en noviembre de 2007, aparecieron gran cantidad de fotografías que parecían mostrar a la criatura en todos los océanos del mundo. El fenómeno cogió tal dimensión que incluso revistas especializadas en misterios publicaron artículos para intentar explicar este rompecabezas desconcertante. Poco después ya había gran cantidad de evidencias sobre la existencia del Ningen, incluso apareció una imagen de Google Maps que parecía mostrar a uno de estos Ningen en el Atlántico Sur, cerca de la costa de Namibia.

 Las redes sociales se convirtieron en un verdadero hervidero, donde los más escépticos coincidían en que los informes y las imágenes no constituían ningún tipo de evidencia real. Sin embargo, nada de esto parecía disuadir a los más creyentes que afirmaban que los Ningen son formas de vida corpóreas y que el gobierno japonés está ocultando su existencia. Incluso algunos teóricos de la conspiración sugirieron que muchas de las fotografías de mala calidad en relación a estas criaturas fueron creadas por organizaciones gubernamentales para encubrir la verdad y así desacreditar a todos aquellos que afirmaban que estas criaturas podrían ser reales. ¿Podría ser el Ningen otro capítulo en la larga estirpe de encubrimientos gubernamentales?

¿Qué puede ser?

 Dejando aparte las teorías conspirativas, muchas personas creen que los Ningen son algún tipo de especie no identificada, que procede de los abismos de los océanos y que como norma general no suben a la superficie.

Mantarraya o manta gigante

 Se ha especulado que los Ningen pueden ser una especie hasta ahora desconocida de raya gigante albina. Existe la posibilidad de que una especie extraña de raya podría haberse camuflado entre los témpanos flotantes y otros desechos congelados del Ártico, aunque cabe decir que es difícil que una bestia tan voluminosa pudiera permanecer oculta hasta el SXXI.

 Sin embargo, algunos científicos han sugerido que únicamente se conoce el 20% de todas las especies que viven en los océanos del mundo. Teniendo en cuenta este hecho, es posible que grandes criaturas marinas hubiesen podido pasar inadvertidas bajo el hielo. Pero si resulta que no se trata de una criatura marina, entonces su origen podría ser claramente sobrenatural…

Demonio de agua

 El folclore japonés está lleno de increíbles criaturas sobrenaturales que viven bajo las aguas. El Yōkai es una de esas criaturas místicas, que según se cree tienen rasgos de tipo animal. Vale la pena considerar el hecho de que todos los informes en relación al Ningen son de origen japonés. Esto podría sugerir que los Ningen podrían ser una entidad sobrenatural tipo Yōkai, que por razones que escapan a la comprensión humana, aparecen en ciertos mares de Japón. Pero dejando aparte la teoría paranormal, cabe la posibilidad de que se tratara de algún tipo de entidad bio-mecánica…

OSNI: objetos submarinos no identificados

 Para quienes no los conozca, los OSNI son objetos submarinos no identificados. Según los expertos, estos misteriosos objetos tienen la capacidad de volar y también de sumergirse en las profundidades de los océanos con la misma facilidad. Aunque la mayoría de expertos creen que se trata de algún tipo de transporte altamente tecnológico originario de otro mundo, hay otros que han considerado la posibilidad de que estos misteriosos objetos puedan estar vivos.

Pero suponiendo que no son seres biomecánicos avanzados, entonces tal vez deberíamos considerar la posibilidad de que fueran seres extraterrestres.

Seres extraterrestres

 Cuando uno piensa en todas las formas dispares de la vida en este planeta, es inevitable no pensar en las formas de vidas ilimitadas en todo el universo. Se cree que seres extraterrestres pueden ser de varias formas y tamaños de lo que podamos imaginar y no es una locura pensar que también puedan tener una naturaleza acuática.ººº Esto podría explicar porque los Ningen no fueron vistos antes de la década de 1990, ya que no estaban presentes en la Tierra. Estos Ningen se estarían desplazando por nuestros océanos mediante “vehículos acuáticos”, y por el motivo que fuese habrían “invadido” nuestro ecosistema.

Conclusión

Muy posiblemente el Nigen sea una criatura creada en Internet, pero tampoco hay que descartar la posibilidad de que se trate de una criatura marina o incluso de seres extraterrestres. Muchas personas sugieren que ciertas criaturas están siendo ocultadas por la comunicad científica para que no sigan los mismos pasos que los animales extintos de nuestros océanos. Si se trata de una criatura real, de una simple broma o de una conspiración global, seguro que los Ningen continuará siendo un enigma intrigante de nuestros océanos.

La Jarjacha o demonio del incesto

Una de las criaturas más importantes dentro del bestiario mitológico de la cultura andina, es sin lugar a dudas, el Jarjacha (carcaq), monstruo representado ya sea de manera zoológica, como una llama de dos o hasta tres cabezas, e incluso antropomorfa, mitad hombre y mitad llama, que aterra a los pobladores de la serranía con un grito estruendoso expresado como un qar-qar-qar, de donde dicen, proviene su nombre.

 Según la mitología, el Jarjacha, sería en realidad personas, seres humanos condenados por Dios ha convertirse eternamente en este monstruo por haber cometido uno de los pecados sexuales más trasgresores para el cristianismo, éste es, el pecado del incesto. Es decir, toda persona que comete una relación carnal entre padres e hijos, correrá el riesgo de convertirse en esta criatura, que según las historias tiene el poder de hipnotizar a sus víctimas mirándolas fijamente a los ojos para luego asesinarlas.

 ¿Cómo matar a un Jarjacha?

Para matar a un Jarjacha, uno deberá convocar un conjunto de personas, las mismas que deberán estar provistas con fuertes cuerdas hechas de lana de llama, crucifijos, y cualquier objeto de metal que pueda también ser usadas como armas, como picos, barretas o hachas, de las que se dicen serían las más efectivas.

Sin embargo, pese al miedo popular que se le tiene a esta criatura, no todos los pobladores desean su muerte, y es que existen testimonios que aseguran que lo más ‘beneficioso’ no es su muerte, sino, simplemente su captura. Esto debido a que la leyenda advierte que el Jarjacha, sólo se transforma de noche (tal y como podría ser el mito del hombre lobo), es por ello, que muchos lo capturan para luego, aprovechando la luz del día y volviendo el Jarjacha a ser un ser humano otra vez, reconocerlo y pedirle una fuerte cantidad de dinero para no divulgar el secreto sobre quién de todos los ciudadanos del pueblo, ha cometido un incesto con uno de sus hijos.

 ¿Existe el Jarjacha?

 Si bien la imagen del Jarjacha puede sonar sumamente ridícula lo sorprendente del caso, es la cantidad de testimonios y comentarios de los pobladores de la Sierra que aseguran haber visto u oído a esta criatura. Por nada, el mito de este animal-demonio, es uno de los más conocidos y transmitidos por estas sociedades. Lógicamente, existirían explicaciones sencillas del porqué se habría originado este mito.

Una de las más sencillas estaría vinculada directamente a la Iglesia Católica y a predisposición de esta a la creación de historias o mitos (aprovechando quizá la fascinación mitológica de estas culturas) para difundir un mensaje directo o en el caso del incesto, una prohibición. Es decir, inventar el mito del Jarjacha para advertir a los pobladores los peligros de tener relaciones, o peor aún, descendencia, entre miembros de la misma familia, algo que por además, era y es muy común, en sociedades aisladas como algunas poblaciones de la sierra.

Escocés asegura haber obtenido la mejor foto del legendario “Monstruo del Lago Ness”

El “Monstruo del Lago Ness”, también llamado “Nessie”, es una de las criaturas legendarias más cautivantes de la historia. Se dice que habita en el Lago Ness y, junto a Pie Grande y Yeti, es uno de los misterios más difundidos de la criptozoología o estudio de los animales ocultos.

No obstante, dentro de poco podría dejar de serlo. Así lo cree George Edwards, un marinero escocés que durante 26 años ha estudiado al monstruo en las aguas del Lago Ness y que, el pasado viernes, dio a conocer la que considera “la mejor foto” existente de Nessie.
George Edwards
Según informó el diario inglés The Telegraph, Edwards ha pasado gran parte de su vida en el lago -cerca de 60 horas a la semana-, principalmente, paseando a los turistas en su bote ‘Nessie Hunter IV’ y liderando a numerosos cazadores del monstruo que llegan hasta el lugar para conocer más sobre su historia.

Pero, tras sacar la imagen con su cámara, su vida ha dado un giro: ahora, está convencido de que realmente existe un monstruo, o un par de monstruos, bajo el mar.

Precisamente, la fotografía muestra una misteriosa joroba moviéndose en las aguas que dirigen al Castillo de Urquhart. “Estaba próximo a retornar al Tempo de Pier (en Drumnadrochit), y fui a la parte trasera del bote que estaba enfrentando el muelle, ahí fue cuando lo vi”, dijo el marinero de 60 años a The Telegraph.
Tras observarlo por cerca de 10 minutos, Edwards dijo que el objeto lentamente se sumergió en el agua y nunca volvió a salir: “Estoy convencido de que estaba viendo a Nessie, dado que creo en estas criaturas”, dijo.

Ante el suceso, el escocés aclaró que no es el único que cree en la existencia del monstruo, ya que hay “miles de reportes de testigos oculares” que han dado cuenta de avistamientos.

Steve Feltham, quien se ha dedicado en los últimos 21 años a la búsqueda de Nessie, dijo que la imagen de Edwards es inequívoca: “Ésta es la mejor fotografía que he visto en toda mi vida (…) Creo que las imágenes son fantásticas, ese es el animal que he estado buscando todo este tiempo”, agregó.

Cabe destacar, que George tomó la imagen el 2 de noviembre de 2011 a las 09:00 horas con una cámara digital que siempre guarda en el bote. Sin embargo, antes de difundirla al público la envió a Estados Unidos para su análisis, “aunque no puede revelar más detalles”, afirmó el diario inglés.

“No quería mencionar mi hallazgo hasta que estuviera seguro de que no había fotografiado un tronco o algo inanimado en el agua”, aseguró y añadió que “Tengo amigos en EEUU que tienen amigos en el ámbito militar”.

“Ellos analizaron mi foto y dijeron no tener dudas de que fotografié un objeto animado en el agua. Estaba muy emocionado ya que estoy seguro de que algunas extrañas criaturas están al acecho en las profundidades del Lago Ness”, finalizó el hombe.

Bulgaria expondrá el esqueleto de un "vampiro"

El museo de historia de Bulgaria planea exponer el esqueleto de un “vampiro” la próxima semana después de desenterrar los restos de dos hombres que murieron apuñalados en el pecho con varillas de hierro hace 700 años.

Los arqueólogos, que estuvieron excavando en un monasterio cerca de la ciudad de Sozopol, a orillas del mar Negro, encontraron los esqueletos enterrados según un ritual pagano dirigido a evitar que esos hombres se convirtieran en vampiros.
“Es una creencia pagana extendida en las tierras búlgaras entre los siglos XII y XIV. La gente era muy supersticiosa por aquel entonces”, dijo el director del Museo de Historia Nacional Bozhidar Dimitrov.

“En todo el país hemos encontrado alrededor de 100 entierros ‘vampiros’ de este tipo, en su mayoría de nobles de la Edad Media considerados como chupadores de sangre inmortales”.
Dimitrov explicó que este tipo de gente eran considerados como malvados durante su vida y según creencias paganas podrían convertirse en vampiros después de la muerte y continuar atormentando la vida.

“Esto es por lo que a menudo eran perforados con varillas de metal o de madera”, dijo.
El país balcánico, que se mantuvo pagano hasta que abrazó el cristianismo en el siglo IX, hace frontera con Rumanía – el lugar de nacimiento en el siglo XV del gobernante asociado con el popular personaje en el que se basa Drácula.

El gobernante rumano del siglo XV Vlad Tepes, también conocido como Vlad el empalador, no fue un vampiro, pero su crueldad y su nombre inspiraron a Drácula, creado por el novelista Bram Stoker.
Este gobernante, Vlad Tepes, o Vlad el Empalador, no era un vampiro, pero su crueldad y su nombre inspiraron al Drácula de ficción creado por el novelista Bram Stoker.

Los hallazgos en Bulgaria han despertado el interés de los entusiastas de los vampiros de todo el mundo y ahora el pequeño país balcánico podría buscar capitalizar su herencia pagana.

Bluatsauger


Bluatsauger es un vampiro típico de la región alemana de Bavaria.

De aspecto pálido y siniestro, este vampiro se alimenta exclusivamente de sangre, tanto humana cómo animal. Según las leyendas medievales, los Bluatsauger son las almas corruptas de los muertos sin bautizar o aquellos que han caído en las garras de la magia negra.

No se conservan leyendas previas a la edad media, las cuales, sin duda, existieron. Sólo nos queda un canon minimalista de tradiciones cristianizadas. En todas ellas el Bluatsauger huye inexorablemente ante el nombre del Señor.

Si bien la tradición popular alrededor de los Bluatsauger ha sido cristianizada, esto no atenúa el horror que causaban estos vampiros en la región germánica de Bavaria. Sus intervenciones son precedidas por el brote de la peste, aunque esta anunciación es francamente dudosa, debido a que el primero en morir durante la plaga era acusado de ser un Bluatsauger; acusación de difícil refutación.

Uno de los medios para impedir que el Bluatsauger se levante de la tumba era colocar un racimo de uvas bajo el mentón del cadáver sospechoso; aunque a veces alcanzaba con ponerle una moneda o una piedra en la boca.

Todos estos métodos no impiden la transformación de un cadáver en un Bluatsauger, sino que impiden su capacidad de moverse y, por lo tanto, de salir de su tumba. Para matar a un vampiro siempre hay que enfrentarlo directamente, esto sucede en todas las mitologías. No es posible eliminarlo antes de su metamorfosis, precisamente porque antes de alzarse como vampiro estamos en presencia de un muerto sin valor anecdótico

Todos sabemos lo enojoso que resulta matar algo que carece de vida; y este detalle no pasó desapercibido para los pueblos que creen en vampiros. Allí radica el motivo por el que abundan métodos y medicinas tradicionales cuyo único fin es limitar a la tumba la existencia de los vampiros.

La fisionomía del Bluatsauger es notablemente curiosa: carece de esqueleto -según vociferan las historias medievales- lo cual se traduce en un andar errante, gelatinoso. Su cuerpo tambaleante está cubierto por un pelaje grueso y negro. Siempre sale de noche, llevando un puñado de tierra de su propia tumba en el puño cerrado. Esta precaución se debe a que, cuando el Bluatsauger decide convertir a un humano a su propia raza infernal, lo obliga a comer esa tierra. Sólo de ese modo alguien puede convertirse en el infame Bluatsauger.

Etimología de Bluatsauger:
La etimología de la palabra Bluatsauger no necesita mayores análisis. En alemán significa: chupasangre.

La leyenda de Dhampir

Dhampiro (Dhampir, Dhampyr, etc) es una raza de vampiros de la confusa mitología gitana. Sus leyendas se expandieron por Rumania y los Balcanes, e incluso sobreviven en la indiferente Albania.

El Dhampiro es un vampiro híbrido. Es decir, la cruza entre una mujer humana y un vampiro de sangre pura. Ubicar sus historias en el mapa es sencillo. Más complejo es comprenderlas, ya que el Dhampiro, al menos en una de sus facetas legendarias, no es enemigo de los humanos, sino un cazador de vampiros.

Según esta variante, los Dhampiros cazan y se alimentan de vampiros, a quienes odian prolijamente. Tienen una vida relativamente corta, al menos para los estándares vampíricos, debido a que carecen de estructura ósea. En cambio, poseen una especie de gelatina licuefacta que, dentro del cuerpo, funciona como esqueleto. Según el monóglota y podólogo argento, el profesor Lugano, los Dhampiros están sostenidos por su propia fauna cadavérica, ya que los procesos naturales que conservan las células se detienen gremialmente al momento de morir.

Las aldeas rumanas respetaban sinceramente a los Dhampiros. Usualmente era nómades, vagabundos sin patria ni techo que recorrían las comarcas cazando vampiros y recolectando suculentas ofrendas de los campesinos. No heredan ninguna de las facultades sobrenaturales de los vampiros, salvo el hecho respetable de andar, comer y beber estando muertos. Envejecen a un ritmo frenético, casi cinco veces más rápido que los humanos.

Los Dhampiros siguen el rastro migratorio de los vampiros. Cuando ubican una aldea infectada de No-Muertos se dirigen a las autoridades ofreciendo sus servicios. Una vez acordados sus honorarios, el Dhampiro se dirigía a la plaza central de la aldea, emitiéndo un desafío a viva voz. Por alguna razón que los vampirólogos han decidido omitir, los vampiros siempre aceptaban el desafío, y se acercaban al sitio acordado bajo una forma traslúcida. Los Dhampiros, viejos conocedores del folklore rumano, sabían cómo detectar a un vampiro invisible utilizando una hoja de fresno bajo sus propios ojos o -vaya a saber uno por qué- colocando su camisa al revés.

Detectado el vampiro, la lucha es breve y sangrienta. Los Dhampiros no necesitan atravesar el corazón de sus enemigos. Los masacran a dentellada limpia y consumen hasta el último rescoldo de sus cuerpos.

La edad media reconoció a los Dhampiros como seres útiles para las comunidades rurales. Sus honorarios fueron debidamente consignados por las autoridades. Incluso existen casos documentados de Dhampiros que contrayeron matrimonio por iglesia. En Bulgaria se dio un entorno menos amigable. Se los acusaba de raptar mujeres vírgenes y de poseer habilidades amatorias infernales. Las damas ligeras de cascos, por otra parte, los utilizaban como excusa para dar cuenta de sus embarazos no deseados.

A mediados del siglo XII Rumania se vio envuelta en una verdadera plaga de Dhampiros. Estaban en todas partes. Las aldeas los recibían casi diariamente. Un cura escéptico de la ciudad de Giurgiu no dudó al sugerir que los Dhampiros no existen. En cambio, propuso la existencia canallas que se hacían pasar por Dhampiros y cretinos que se acostaban con la mujer del vecino.

Lo cierto es que los Dhampiros sobrevivieron hasta bien entrado el siglo XX. El último documento oficial que los menciona data de 1959 y proviene de Kosova. Al parecer, un Dhampyr continuaba activo en aquella región, limpiando las aldeas de indeseables hematófagos a cambio de unos pocos leus. Fue él quien dio cuenta de la última leyenda de Dhampiros de la que se tiene conocimiento.

Según aclaró a sus allegados, debía ser enterrado boca abajo en el sarcófago. De lo contrario, moriría en la tumba como Dhampiro, retornando luego como un vampiro convencional. Las autoridades locales siguieron al pie de la letra estas recomendaciones, e incluso añadieron otra: construirle un regio ataúd de hierro.

Ciudad encantada de la Patagonia


La leyenda de la Ciudad de los Césares o Encantada de la Patagonia, fue el último gran mito de la conquista americana. Tuvo una vida muy larga que supervivió a la conquista misma. Comenzó en 1529 y duro hasta fines de XVIII.

La también llamada Ciudad errante, Elelín o su más conocido nombre de los Césares, es una ciudad de plana cuadrada, como Buenos Aires; de piedra labrada y edificios techados con tejas. Sus templos eran de oro macizo. El pavimento también es de oro macizo. En algunas versiones está en un claro del bosque; en otras, en una península; otras dicen que esta en el medio de un lago, con un puente levadizo para la única puerta que le da acceso. Abunda en ella el oro y la plata, de la cual están forradas las paredes, con estos metales también se hacen asientos, cuchillos y rejas de arado. Tienen campanas y artillería, las cuales se escuchan de lejos. Algunos dicen que al lado de ella hay dos cerros, uno de diamante y el otro de oro.

Sus habitantes son altos, rubios y con barba larga. Hablan una lengua extraña, aunque en algunas versiones es el español. Se dedican al ocio, y no tienen enfermedades. O son inmortales o solo mueren de viejos. Algunos dicen que son exactamente los mismos que fundaron la ciudad, ya que no nace ni muere nadie en la Ciudad Encantada. Tienen indios a su servicio, y algunos custodian el camino que lleva a ella. Algunas versiones dicen que son dos o tres ciudades (sus nombres son Hoyo, Muelle y Los Sauces). Tienen vigías para detectar la proximidad de intrusos e impedirles el acceso. Hay versiones que dicen que es invisible para los que no son habitantes de ella, a veces uno la puede ver si es justo o al atardecer o el viernes santo. Se la puede atravesar sin siquiera darse cuanta. Algunos dicen que es errante, o sea, que para encontrarla hay que limitarse a esperarla en un sitio.

En 1764 el ingles James Burgh publicó una ficción sobre la Ciudad de los Césares, en la que la describía como una utopía.

La Patagonia es un escenario helado, desconocido. El clima es muy frío, con pocas lluvias. Los vientos son constantes, del oeste a una velocidad de 80 km. por hora. Se forman tormentas de arena. El agua escasea y el combustible también, así como la caza, que eran los guanacos únicamente. Un lugar inhóspito para la búsqueda de una ciudad de ensueño.

Pero ¿De donde proviene este mito? ¿Quiénes lo persiguieron sin encontrarlo?

En la conquista de América se gestaron muchas leyendas, todas salidas de la mente imaginativa y ávida de fortuna de los conquistadores, bastaban unas palabras o gestos de los indios para que se creara una leyenda. Las hubo por doquier, la fuente de la juventud en Florida, Las Siete ciudades de Cíbola al norte de México, El Dorado, buscado desde el Caribe hasta el Amazonas, la famosa Sierra de la Plata y el Rey Blanco den la zona del Río de la Plata y por fin la más longeva de ellas la Ciudad de los Césares de la Patagonia. Estas ultimas eran un reflejo del esplendor de los Incas de Perú comentado por los indios a los conquistadores, los cuales solo querían escuchar donde estaba el oro y la plata. La Ciudad de los Césares también tiene como origen las historias de náufragos abandonados y conquistadores perdidos a lo largo de la Patagonia.

La Ciudad Encantada de los Césares surge a partir de varios hechos que ocurrieron a lo largo de la conquista de nuestro territorio, pero de uno en especial, que ocurrió durante el viaje de Caboto. En el año 1527 Caboto funda un fuerte llamado Sancti Spiritus en la confluencia de los ríos Carcaraña y Paraná, es el primer asentamiento de Argentina. Mientras él preparaba una expedición río arriba, en 1528, manda una partida a explorar el interior del territorio. Parten en noviembre 14 hombres liderados por el capitán Francisco César. Un hombre audaz este César, se interno hacia el oeste. Antes dividió su pequeña columna en tres partes: una que fue hacia el sur, a la tierra de los querandíes, de la cual nunca mas se supo; otra se internó en las tierras de los carcarañás, de la cual tampoco se supo nada mas, y por ultimo la tercera, al mando de César, siguió el curso del río Carcarañá, hacia el Noroeste. Esta tercera columna fue la única que volvió al fuerte, siete hombres que anduvieron 250 o 300 leguas (1400 o 1700 km.), durante tres meses.

Volvieron contando maravillas. Según ellos, y lo corroboraron no solo el capitán, sino sus soldados, en las declaraciones que hicieron posteriormente en Sevilla, cuando procesaron a Caboto, son sus palabras, "habían visto grandes riquezas de oro e plata e piedras preciosas".

A esta incursión de Francisco César algunos autores la hacen llegar hasta el Nahuel Huapí y otros hasta el Perú, donde se habrían entrevistado con el Inca.

Seguramente los pobres habrían bagado erráticamente rendidos por el hambre y la fatiga, hasta toparse con la cordillera, en la cual los indígenas les habrán contado de la riqueza de los Incas. Esas riquezas las atribuirían a la ciudad maravillosa, la ciudad encantada, que pasaría a llamarse la Ciudad de los Césares, en honor a Francisco César y a sus valientes que la habrían descubierto. Esta aventura constituyó el núcleo original del mito de la ciudad encantada que fue ubicada desde las pampas y la cordillera, hasta la costa atlántica y la Patagonia austral.

A esto se agregaron los náufragos que habían quedado en la Patagonia de las fallidas expediciones de Alcazaba, el Obispo de Plasencia y las ciudades que fundo Sarmiento de Gamboa mas tarde abandonadas. Alcazaba intento poblar la Patagonia en 1534 dejando su vida y algunos náufragos en la zona. La expedición del Obispo de Plasencia que intento cruzar el Estrecho de Magallanes dejó 150 hombres refugiados en tierra, de los que nunca se supo mas nada. Lo mismo le ocurrió a los pobres pobladores de las dos ciudades que fundó Sarmiento de Gamboa en el Estrecho. En 1584 funda las ciudades luego teniendo que abandonarlas a su suerte. Habían soldados y 58 colonos, 13 mujeres, 10 niños y 26 obreros. Nadie se acordó de ellos en España, años mas tarde, en 1587, el pirata inglés Tomas Cavendish encontró a dieciocho de ellos, sobrevivientes de una de las ciudades en la cual se habían juntado todos. Le impresiono tanto el aspecto de esa pobre gente que la bautizo Puerto Hambre. Esto no le impidió robarse la artillería y llevarse a uno de los habitantes como guía.

Según la imaginación estos pobres náufragos que seguramente murieron de hambre o a manos de los indios, formaron parte de la Ciudad de los Césares, algunos dicen que fueron ellos los que la fundaron. También formaron parte de ella los incas huidos de Cuzco después de la prisión, a manos de Pizarro, de Atahualpa. Otros fueron los pobres habitantes de la ciudad chilena de Osorno que tuvieron que huir hacia el sur, en 1599, perseguidos por los araucanos, nunca mas se supo de ellos, hasta 1790 no se vuelve a hablar de Osorno.

Conquistados por todas estas historias partieron muchas expediciones en su busca. Las mas importantes y serias fueron las de Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias), que sale de Buenos Aires en 1604, y la de Gerónimo Luis de Cabrera que la busca desde Córdoba en 1622. Ambos buscan la ciudad a través de las pampas. El padre Mascardi y el padre Menéndez salen desde Chile y la buscan cruzando la cordillera de los Andes. Marcardi realiza dos viajes en 1670, otro en 1672 y el ultimo en 1673, durante el cual pierde la vida. Menédez realiza varios viajes, entre 1783 y 1794, en busca de la mítica Ciudad de los Césares, fue el ultimo viajero que la busco.

El vulgo de los últimos tiempos del periodo colonial siguió creyendo en el mito, y los indios siguieron contando leyendas de ciudades encantadas en el fondo de los lagos, en lo alto de montañas, etc.

Gracias a este mito se recorrió y conquisto gran parte del territorio.

La Segua

Leyenda y mito de la Segua o Tzegua, bellísima mujer que detiene a los jinetes en la madrugada, para luego enloquecerlos cuando les muestra su verdadero rostro de monstruo.
Según la creencia popular, la Segua era una mujer muy bonita que gustaba de coquetear con todos los hombres. Su madre, cansada de tanta deshonra y necedad trató de hacerla entrar en razón, pero la muchacha malagradecida, golpeó a la pobre anciana y se burló de ella, diciendo que estaba celosa de su belleza.

La madre, entre lágrimas y dolor, vio como la ingrata muchacha montaba el único caballo que tenían y venía hacia ella con la intención de atacarla con el caballo.
El sacerdote del pueblo escuchó los gritos desesperados de la pobre anciana y corrió en su ayuda, pero llegó demasiado tarde. Al ver lo que había pasado, alzó su Biblia y maldijo a la joven, todavía montada en el caballo, y la condenó a pasar el resto de la eternidad con su cuerpo de mujer y la cara del caballo, para que todos los hombres huyeran de ella y se quedara sola por siempre.

Hemos encontrado este vídeo de la leyenda, esperamos que les guste.



El cadejo


Cuenta la leyenda que tras observar todos los males que aquejaban al pueblo, Dios decidió crear una figura que atemorizara al humano pero con el fin de protegerle. De allí surgió un ser con morfología de perro, con los ojos rojos y de color blanco como las nubes que se encargaría de protegerle. El demonio, enojado por la acción del Padre, formó una copia idéntica pero de color negro, que provoca pavor en aquel que le observa.

Existen por tanto dos cadejos: el blanco y el negro; el primero representa la bondad y a quien se lo encuentre lo cuida. El negro, por el contrario, de ser molestado atacará a quien lo perturbe. Incluso el cadejo blanco eventualmente defiende a quien resguarda al encontrar el cadejo negro en su camino, trabándose entre los dos una fiera lucha.

Esta leyenda es conocida en Honduras, El Salvador, México, Costa Rica y Guatemala.

Honduras
La historia del cadejo es que es un perro negro que se aparece a las 12:00a.m.; si a una persona se le aparece el perro negro, le aparece un perro blanco que lo defiende, pero si esta persona es mala la mata.



El Salvador
La leyenda dice que tras observar todos los males que aquejaban al pueblo, Dios decidió crear una figura que atemorizara al humano pero con el fin de protegerle. De allí surgió un ser con morfología de perro, con los ojos rojos y de color blanco como las nubes que se encargaría de protegerle. El demonio, enojado por la acción del Padre, formó una copia idéntica pero de color negro, que provoca pavor en aquel que le observa.

Existen por tanto dos cadejos: el blanco y el negro; el primero representa la bondad y a quien se lo encuentre lo cuida. El negro, por el contrario, de ser molestado atacará a quien lo perturbe. Incluso el cadejo blanco eventualmente defiende a quien resguarda al encontrar el cadejo negro en su camino, trabándose entre los dos una fiera lucha.


México
En México se presenta también la leyenda de este ser sobrenatural, se presenta generalmente en la región Soconusco, en el estado de Chiapas.Se asemeja definitivamente a un perro negro con abundante pelaje ojos rojos y pezuñas.

Para hacer amistad con él, es necesario cuando uno lo encuentre, caminar cerrado, con los pies juntos, pues esto evitará que el ser se meta enmedio y nos lleve con el. Cuando este cerca hay que dar un escupitajo en nuestra palma de la mano, y darsela.

Según cuenta esta leyenda, un joven es maldecido por su progenitor a volverse un alma en pena con la figura de un perro negro de gran tamaño y cubierto de cadenas. La misión del Cadejo es advertir a la gente que se da a beber y a enfiestarse que sigan el camino de la virtud, mediante el miedo que causa su aparición en las noches.



Costa Rica
Otra versión de Costa Rica (donde es conocido como "Cadejos") dice que fue en otro tiempo un sacerdote, el cual deformó el sentido religioso de la comunidad en la que era cura párroco. Por ello, Dios lo castigó condenándole a permanecer cien años en la figura de un animal.

Pasados los cien años, el Cadejos se suicidó arrojándose al cráter del volcán Poás. Pero se dice que no murió y que es él quien provoca los estremecimientos del coloso.

La leyenda afirma que el Cadejos es un espectro con forma de perro negro cargado de cadenas. Sus ojos refulgen en la noche y su cola es larga y mechuda. Tiene patas de cabra y dientes de jaguar.
Se dice que es eterno aliado del hombre. Cuida a los borrachos al volver a sus casas, y amedrenta a los niños desobedientes.



Guatemala
Según las leyendas en Guatemala, es un animal fantásmagórico que aparece en suelo Guatemalteco. La versión más conocida de este animal es la de forma de un perro de color negro y ojos rojos que pareciera tienen fuego. Se cree que cuida a aquellos que se embriagan y deambulan por las noches ayudándoles a encontrar el camino a casa o bien durmiendo cerca de ellos para evitar les roben o dañen. Las otras versiones refieren que este ser tiene dualidad, el negro y blanco, este último cuida de mujeres en el mismo estado físico, sin embargo éstos son rivales y no pierden oportunidad de agredirse, aunque se narra que se han unido para salvaguardar a sus protegidos de otro espectro como La Llorona, Siguanaba o de algún maleante.
También este personaje tiene su resonancia precolombina maya en un espectro bienechor guardián de los caminos.

Nuevo video de Nessie


El científico amateur Gordon Holmes, entusiasta buscador del monstruo del lago Ness, asegura haberlo grabado con su cámara de vídeo.

Según su propio testimonio, Gordon se encontraba en el lago intentando escuchar algún sonido del monstruo usando hidrófonos cuando le pareció ver algo extraño moviéndose en el agua y usó su videocámara para grabarlo. "No era una ola, ya que se movía en dirección contraria a la corriente. Pude ver que la parte superior de su cuerpo era de color negro", afirmó Holmes.

"Mi cámara estaba ajustada para grabar en blanco y me llevó un rato localizarle bien para poder grabarlo, pero tengo dos minutos y medio de película que he mostrado a varios expertos y piensan que definitivamente se trata de una criatura viva".

El biólogo marino Adrian Shine, del centro de invetigación "Loch Ness 2000" en Drumnadrochit, a orillas del lago, fue uno de los expertos a los que Holmes mostró el vídeo y espera poder analizar la filmación en profundidad.

"Me considero un excéptico en cuanto a los sucesos que ocurren en el lago, pero mantengo mi mente abierta y no tengo ninguna duda al afirmar que la grabación se trata de una de las mejores que he visto hasta el momento", afirmó Shine y agregó que el vídeo es particularmente útil, porque Holmes movió la cámara para poder captar la orilla que había tras el foco de la grabación, lo que permite calcular mejor el tamaño de la criatura y la velocidad aproximada a la que se movía.


El Arca De La Alianza

Uno de los misterios que más apasiona a los arqueólogos es el concerniente al destino del, Arca de la Alianza.

Pero antes de adentrarnos en teorías y conjeturas hagamos un repaso histórico de los hechos narrados por la Biblia y empecemos por preguntarnos ¿qué es era el Arca de la Alianza?, ¿acaso estaba inspirada en las instrucciones divinas de Dios?, o ¿eran sus milagros el resultado de una tecnologías desconocida y pérdida en el tiempo?,¿qué pasó con ella?

El Arca es un enigma en sí mismo, sin embargo apegándonos al texto bíblico podemos obtener diversas conclusiones sobre su naturaleza y destino final.

Cuando Dios le dio a Moisés los 10 mandamientos en el Monte Sinaí, lo cual los estudiosos establecen que debió ser aproximadamente en el año 1400 a.C., también le instruyó para que construyera el Arca con la finalidad de no solamente contener las Tablas de la Ley, sino para a través de ella conversar directamente con Moisés y su pueblo. Pero lo más asombroso de todo, es que el texto en el que se describe el Arca es uno de los más detallados, de hecho son las instrucciones más precisas que se dan en la Biblia.

Del Arca se dice en las sagradas escrituras que era el vehículo de comunicación de Dios con Moisés, pero además era el lugar en que Dios se presentaba en la Tierra manifestándose en la forma de una nube que aparecía entre los querubines de la cubierta del Arca.

También no cualquiera podía portar el Arca, de hecho quienes la llevaban eran los Kohatitas (hijos de Kohat) quienes eran un subclan de la tribu de Levi, a la cual pertenecía Moisés. Las tradiciones narran que solamente personas puras de corazón o que se hubieran purificado previamente podían acceder al aposento del Arca.

Han transcurrido más de 25 siglos desde que el Arca estuvo por última vez en el Templo de Salomón, la geografía política y étnica de esos lugares han tenido grandes transformaciones, Israel por su estratégico emplazamiento ha sido objeto de conquistas a lo largo de todo este tiempo. Distintas culturas han dejado plasmada su influencia en su gente, cultura, arquitectura y naturaleza. Aunado a lo anterior, la falta de un registro histórico en aquel período dificultan el poder seguir el destino que sufrió el Arca después de la captura y destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor en el siglo VI a.C. Todo lo que pueden hacer los hombres que se han dedicado a investigar este misterio es conjeturar acerca del paradero del regalo de Jehová al pueblo israelita.

El Yeti


El Yeti o abominable hombre de las nieves es un ser legendario de la mitología de Tibet y Nepal. Es considerado un críptido en la Criptozoología e interpretado como un simio gigante emparentado con el Pie Grande norteamericano. Ante la ausencia total de pruebas, sólo se cuentan con relatos que lo describen como un simio gigante bípedo que se cree está localizado en las zonas boscosas de la cordillera del Himalaya.

Abominable hombre de las nieves es un nombre muy poco apropiado para el yeti : no es abominable, sino más bien tímido; habita en los espesos bosques de rododendros del Himalaya, y sólo ocasionalmente atraviesa las laderas y los valles nevados (parece ser que para alimentarse de un musgo salino que crece en las rocas de las morrenas glaciares); y probablemente no sea un hombre.

De las observaciones directas se deduce que es un animal omnívoro: se le ha visto devorar pequeños mamíferos, líquenes, frutas y bayas, e incluso chocolate y galletas robados a los alpinistas. El análisis de los excrementos que se han encontrado junto a los rastros confirma estas observaciones: contienen materia vegetal, huesos de pequeños mamíferos y aves, y restos de grandes insectos. Además, se han descubierto en esos excrementos tres nuevas especies de parásitos intestinales, lo que sugiere que su huésped es una especie desconocida.

Los diferentes testimonios sobre su existencia hablan de un ser huidizo de más de dos metros de altura, completamente cubierto de pelo y que tiene la capacidad de silbar.
Se han publicado noticias de supuestos ataques a tibetanos e incluso existen moldes en escayola de sus enormes pies; así mismo se han encontrado restos de su pelaje que posteriormente han demostrado ser de mamíferos herbívoros.

Quienes avalan su existencia lo consideran un pariente lejano del orangután y descendiente del Ramapithecus que habitó en esta cordillera hace millones de años; y que por las características que presentaría el Yeti, posiblemente esté emparentado con el Pie Grande y el Wendigo. Sin embargo, no existen pruebas concluyentes de la existencia de este primate. Incluso otras investigaciones relacionan al Yeti con los osos.
En algunos monasterios de Nepal se conservan restos supuestamente pertenecientes al Yeti, pero que posteriormente se ha demostrado pertenecen a un tipo de cabra local. Por otra parte es muy dudosa la existencia de simios de semejante tamaño.

Según otros autores, como el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, los primates en general y los simios en particular sólo viven en lugares donde existen frutas todo el año, es decir, en las zonas tropicales. Además no hay primates en las estepas, ni en los pinares mediterráneos, ni en los bosques de coníferas.


Isla de San Borondón



La isla de San Borondón es una leyenda popular de las islas Canarias, España sobre una isla que aparece y desaparece desde hace varios siglos, con origen en el periplo legendario de San Brandán de Clonfert («San Borondón»). Este mito tiene origen en los autores de la Grecia clásica, y se conoce en el resto de Europa como «isla de San Brandán» desde su plasmación por los cartógrafos medievales, pero en las Canarias la tradición ha sido adoptada con entusiasmo, y adaptada, hasta en el nombre, a la idiosincrasia propia. Debido a sus características y comportamientos extraños, como el aparecer y desaparecer o esconderse tras una espesa capa de niebla o nubes, ha sido llamada «la Inaccesible», «la Nom Trubada», «la Encubierta», «la Perdida», «la Encantada» y algún apelativo más.
El Tratado de Alcaçovas, suscrito entre España y Portugal en 1479 para repartirse territorialmente el Atlántico aún por navegar, especificaba claramente que San Borondón («aún por ganar») pertenecía al archipiélago canario, y, por tanto, a España. La bahía de Samborombón (Provincia de Buenos Aires, Argentina) fue nombrada de tal modo durante la expedición de Magallanes en marzo de 1520, en la creencia de que había sido formada por el desprendimiento de la isla de San Borondón del continente americano.

Posición y configuración

Mapa del norte de África de 1707 según Guillermo Delisle, ampliándolo se aprecia la isla algo al oeste de Canarias.
Leonardo Torriani, ingeniero encargado por Felipe II para fortificar las Islas Canarias a finales del siglo XVI, describe sus dimensiones y localización y aporta como prueba de su existencia las arribadas fortuitas de algunos marinos a lo largo de ese siglo.
Esta isla se localizaría al oeste del Archipiélago, a 550 km en dirección oeste-noroeste de El Hierro y a 220 km en dirección oeste-sudoeste de La Palma, aunque según otros «testigos» que dicen haberla visto, se sitúa directamente entre las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro.
San Borondón mediría 480 km de largo (de norte a sur) y 155 km de ancho (de este a oeste), formando hacia el medio una considerable degollada o concavidad y elevándose por los lados en dos montañas muy eminentes, siendo la mayor de las cuales la de la parte septentrional.

Cartografía en la que aparece representada

Abundan las representaciones cartográficas en las que, a través del discurrir de los siglos, aparece San Borondón. Sin ser exhaustivos, pueden citarse:

  • Planisferio de Hereford, de Richard de Haldinghan (finales del siglo XIII)
  • Planisferio alemán de Ebstorf , con la inscripción "Isla Perdida. San Brandán la descubrió pero nadie la ha encontrado desde entonces" (finales del siglo XIII)
  • Carta de Pinciano (1367)
  • Mapa anconitano de Weimar (1424)
  • Mapa genovés de Beccari (1435)
  • Mapamundi de Fra Mauro (1457)
  • Mapa de la Isla de San Borondón de Leonardo Torriani (1590)
  • Mapa francés anónimo (1704)
  • Mapa del noroeste de África de Guillermo Delisle (1707)
  • Perspectiva de Juan Smalley (1730)
  • Perspectiva de Próspero Cazorla (siglo XVIII)
  • Carta geográfica de Gautier (1755)


La búsqueda de San Borondón

Hay relatos desde siglos que narran la aparición de la isla, de la visión por muchos testigos y de su posterior desaparición, mientras que otras personas atribuyen la extraña aparición a alguna acumulación de nubes en el horizonte o a un fenómeno de espejismo

Expediciones navales
La leyenda de San Borondón llegó a adquirir tal fuerza en Canarias que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se organizaron expediciones de exploración para descubrirla y conquistarla. Entre ellas pueden enumerarse:
  • Finales del siglo XV: Fernando de Viseu, sobrino del Infante Don Enrique el Navegante de Portugal.
  • 1526: Hernando de Troya y Francisco Álvarez, vecinos de Gran Canaria.
  • 1570:
    • 3 de abril: Hernán Pérez de Grado, regente de la Real Audiencia de Canarias; afirma a su regreso haber estado en sus costas y haber perdido allí a parte de sus tripulantes.
    • Pedro Vello, piloto portugués, relata como cerca de las Canarias tuvo que cambiar su rumbo para refugiarse del viento y se encontró con San Borondón. Desembarcó en la isla junto a otros dos tripulantes, que debió abandonar en ella porque el viento arreció y le obligó a retirarse con premura.
    • Fernando Villalobos, regidor de La Palma, con tres navíos.
    • Alonso de Espinosa, gobernador de El Hierro.
  • 1604: Gaspar Pérez de Acosta y Fray Lorenzo de Pinedo, franciscano y marinero; sólo hallan una acumulación de nubes y celajes en el horizonte.
  • 1721: Gaspar Domínguez, capitán de mar y vecino de Santa Cruz de Tenerife, con una balandra en lo que fue la última expedición oficial, por encargo de Juan Mur y Aguirre, Capitán General de Canarias.
Avistamientos recientes


En 1953, el diario ABC titulaba: «Ha sido vista otra vez la misteriosa “Isla Sirena”, al noroeste de la de Hierro», y en 1958,en el mismo diario: «La Isla errante de San Borondón ha sido fotografiada por primera vez».





El Holandes Errante

Las leyendas de barcos fantasmas siempre han estado presentes entre los mitos de los marineros.

Adentrarse en el océano, o en peligrosos mares siempre ha causado temor al hombre. Los motivos son evidentes, el desconocimiento de un medio hostil y en muchas ocasiones con final indefinido, que la vida dependa de factores incontrolables, así como la conocida existencia de animales marinos que superaban en tamaño a todo lo conocido en tierra firme, provocaba que hasta el más audaz temiese por su vida cuando llevaba semanas o incluso meses a bordo de un barco sin más vista que el horizonte.

Junto a los mitos sobre monstruos marinos o tormentas que destruían embarcaciones apareciendo de la nada, había un terror que parecía influir con mayor fuerza en la valentía de los marinos: los barcos fantasma. Buques sin otra tripulación que los fantasmas de los marineros que perecieron en el barco mientras navegaban, almas en pena destinadas a surcar los mares eternamente por haber osado enfrentarse con la fuerza de las aguas y subestimar su poder.

La historia del Holandés Errante es una de las más famosas y quizá de las más antiguas leyendas del mar, ya que circula desde hace, por lo menos, 500 años. Su origen es incierto y guarda gran similitud con otros mitos que únicamente contienen algunas variantes lo que hace pensar que pueda ser incluso anterior a Cristo. Incluso antes de que inspirase a Wagner su ópera «Der Fliegende Holländer», la leyenda del Holandés Errante era conocida por innumerables generaciones de marinos de todo el mundo.

La versión más conocida de la historia del Holandés Errante habla de un tal capitán Van der Decken, cuya nave fue atrapada en una terrible tormenta cuando doblaba el cabo de Buena Esperanza. Los pasajeros, aterrorizados, rogaron a Van der Decken que se refugiara en un puerto seguro o que, por lo menos, arriara velas a intentara capear el temporal, pero el enloquecido capitán se rió de sus súplicas y, atándose al timón, comenzó a cantar canciones sacrílegas. La tripulación también se alarmó por la conducta de su capitán e intentó hacerse con el control de la nave, pero el intento de motín fue sofocado cuando Van der Decken arrojó a su líder por la borda, mientras los aterrorizados pasajeros y la tripulación se encomendaban a Dios.

En respuesta a sus plegarias las nubes se abrieron y una luz incandescente iluminó el castillo de proa, revelando una figura gloriosa que según algunos, era el Espíritu Santo, mientras otros dijeron que era Dios. La figura se enfrentó con Van der Decken y le dijo que, ya que disfrutaba con los sufrimientos ajenos, de ahora en adelante sería condenado a recorrer el océano eternamente, siempre en medio de una tempestad, y provocaría la muerte de todos aquellos que le vieran. Su único alimento sería hierro al rojo vivo, su única bebida la hiel, y su única compañía el grumete, a quien le crecerían cuernos en la cabeza y tendría las fauces de un tigre y la piel de una lija (lo cual parece muy injusto para el pobre grumete quien, hasta aquí, no había tenido ningún papel independiente en la historia y, presumiblemente, sentía tanto temor ante Van der Decken como el resto de la tripulación). Sin embargo, con estas palabras la visión desapareció, y con ella todos los pasajeros y tripulantes. Van der Decken y el grumete quedaron abandonados a su destino.

Ésta es la versión clásica de la historia del Holandés Errante. Puede ser que se base en hechos, pero no hay acuerdo acerca de cuáles pudieron ser esos hechos. Una versión afirma que la historia deriva de la saga escandinava de Stote, un vikingo que robó un anillo a los dioses y cuyo esqueleto, cubierto con un manto de fuego, fue hallado después sentado en el palo mayor de una nave negra y fantasmal.

Otros creen que la historia es más reciente y sugieren que se originó en las aventuras de Bartolomeu Dias (c. 1450-1500), navegante portugués que descubrió el cabo de Buena Esperanza en 1488 y cuyas proezas marítimas llegaron a parecer sobrehumanas, según la biografía que escribió sobre él Luis de Camoes.

En adelante se ha convertido en el nombre dado frecuentemente a un buque creado por la fantasía y el temor supersticioso de sucesivas generaciones de hombres de mar. El Holandés Errante es en realidad el nombre de un buque creado por la fantasía de varias generaciones de marineros. Alerta sobre el quebrantamiento de la festividad del Viernes Santo, día en que el Señor permaneció enterrado en el santo sepulcro. La leyenda circula desde la época de los primeros viajes de descubrimientos. Los marinos a menudo ven visiones y escuchan sonidos que no parecen de este mundo. Gran parte de estas extrañas apariciones pueden ser actualmente atribuidas a fenómenos físicos perfectamente demostrables.

Como buena leyenda, la historia ha sufrido tantas variaciones y modificaciones como marineros de distintas nacionalidades han sido protagonistas de situaciones similares o simplemente por la habitual deformación que estas historias sufren al pasar de boca en boca a lo largo de los años. Tanto es así que el oficialmente llamado capitán Van der Decken, fue originalmente Van Straaten, posteriormente Van der Dechen o Van der Decken, y el más extendido: Bernard Fokke.

Avistamientos y distintas versiones de la misma leyenda
l 3 de agosto de 1942, el buque británico H.M.S. Jubileé se dirigía a su base en Simonstown, cerca de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) cuando sobre las 21:00h avistaron un antiguo buque de vela que parecía abandonado. El segundo oficial al mando ordenó al tercer oficial Nicholas Monsarrat realizar señales luminosas al buque, a fin de comprobar si alguien respondía. Pero nadie respondió.

A pesar de que el mar estaba en calma y de que no soplaba ningún tipo de brisa, el extraño buque de vela navegaba a todo trapo y además se dirigía hacia su posición. De hecho, se ordenó un cambio súbito de rumbo, puesto que la colisión entre ambos habría sido inevitable. Tras este breve encuentro, el buque desapareció.

El incidente fue recogido en el cuaderno de bitácora del Jubileé y el gobierno británico clasificó como secreto su contenido.

También en el bando germano se presenció lo que podrían haber sido encuentros con buques fantasma. Según el Almirante Karl Doenitz, algunas de las tripulaciones de sus U Boot habían avistado al famoso Holandés Errante precisamente muy cerca de Ciudad del Cabo. Ni que decir tiene que las infortunadas tripulaciones pensaban que tal avistamiento les proporcionaría mala suerte.

Sin embargo, el más famoso avistamiento del conocido buque fantasma se lo debemos al rey Jorge V de Gran Bretaña, quien en julio de 1881, mientras se encontraba a bordo del H.M.S. Bacchante pudo ver son sus propios ojos lo que anotó de su puño y letra en su propio diario:
”El día 11 de julio, a eso de las cuatro de la mañana, el Holandés Errante pasó por delante de nuestras narices. No tengo la menor duda de ello, puesto que el oficial de guardia en el puente de mando también fue consciente de que acabábamos de ver un buque fanstasma… […]

[...] Una extraña luz roja que se encontraba en lo alto del mástil, iluminándolo por completo, y el buque estaba tenuemente iluminado por candiles y linternas”.

Lo fascinante del asunto es que desde otros buques del escuadrón, como el H.M.S. Cleopatra y el H.M.S. Tourmaline, no menos de 30 tripulantes pudieron contemplar con estupor el fenómeno. Y algunos se preguntarán, ¿y cómo es posible que se haya tenido acceso al diario personal del rey Jorge?. Pues la respuesta es que con la ayuda del reverendo Neale Dalton, quien le instó a dar a conocer la historia que había vivido a través de una publicación titulada “El crucero del H.M.S Bacchante”, si bien antes de ponerse en circulación, las autoridades navales le echaron “un vistazo” para asegurarse de que no contenía errores.

Por supuesto existen otras historias de avistamientos, como por ejemplo una que nos narra el momento en que el conocido buque fantasma se adentró en Table Bay (Sudáfrica) y fue disparado [sic!] por el alguacil del pueblo, si bien no existe constancia escrita de ello. Otra historia nos narra el encuentro que mantuvieron en privado, en 1835, un tal R. Montgomery Martin y el mismísimo Van der Decken, para colmo a bordo mismo del buque fantasma….

Como ya se ha comentado, la historia habla de un duro e intrépido marino, que debido a su soberbia y desafío constante a las fuerzas de la Naturaleza, se ve obligado a pactar con el Diablo o simplemente es considerado un desafío inaceptable del poder religioso imperante, por lo que es condenado a vagar eternamente sobre la superficie del mar. Las leyendas sobre condenados a la vida eterna en el mar tienen su contrapartida en tierra en las leyendas del Judío Errante, Cartaphilus, Al Samiri (el hombre que hizo el becerro de oro), o la de Ashaver (el zapatero de Jerusalén).

La liturgia de Ashaver alimentó el mito en los países bañados por el Mar del Norte, donde surge la leyenda del castillo de Falkenberg, cercano a Alemania. En el viejo castillo de la provincia de Limburg, un espectro ronda por las noches y se oye una voz que grita entre las ruinas ¡Asesino, asesino! dirigiéndose al Norte, al Sur, al Este y al Oeste; y antes de que se escuchen los gritos, aparecen dos pequeñas llamas que le acompañan se gire hacia donde se gire. Hace seiscientos años que grita y durante todo ese tiempo las llamas le han acompañado.

El despechado de amor, Reginald, asesinó a su hermano y a su esposa y huyó al norte acompañado de una forma blanca a su derecha y una forma negra a su izquierda. Caminó hasta el límite de la tierra, y un barquero que luego desapareció, le condujo a bordo de un gran barco con las velas desplegadas. Seiscientos años lleva navegando esa nave sin timón ni timonel y durante todo ese tiempo han estado los dos espectros jugándose a los dados el alma de Reginald.

La versión alemana
Según una leyenda, El Holandés Errante se llamaba Bernard Fokke y era un marino que vivió en el siglo XVII, osado e inteligente, que fue capaz de vijar de Batavia a Holanda en noventa días. Se suponía que podía viajar tan rápido gracias a la ayuda del diablo y a los poderes mágicos del propio Fokke. Esta creencia se vio reforzada por el hecho de que Fokke era un hombre de constitución muy fuerte, muy feo y de carácter violento. Cierto día no regresó de uno de sus viajes y la gente dio en decir que el diablo había reclamado lo suyo. Se dijo que Fokke había sido condenado, por sus muchos pecados, a vagar eternamente en su barco desde el cabo de Buena Esperanza hasta el extremo sur de América. Todos los marinos del océano Indico aseguraban haberlo visto a él y a su tripulación, que consistía en tres ancianos de largas barbas. Tan pronto como alguien trataba de hablar con ellos, el barco desaparecía.


La versión francesa (s.XVIII)
El Voltigeur u Holandés Errante (La Volant Hollandais) envía borrascas, hunde barcos y hace perder el rumbo. Hay marinos que dicen que se atreve a visitar barcos que pasan cerca y que envía cartas que hacen volverse loco al capitán que las lea. Tiene el poder de elevar barcos y arrojarlos desde lo alto, así como de cambiar de aspecto a voluntad. Su tripulación está tan maldita como su capitán porque está formada por pecadores en grado extremo.

La leyenda de La Atlántida

Atlántida (en griego antiguo Ατλαντίς νῆσος, Atlantís nēsos, ‘isla de Atlantis’) es el nombre de una isla legendaria desaparecida en el mar, mencionada y descrita por primera vez en los diálogos Timeo y el Critias, textos del filósofo griego Platón.

La precisa descripción de los textos de Platón y el hecho que en ellos se afirme reiteradamente que se trata de una historia verdadera, ha llevado a que, especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XIX, durante el Romanticismo, se propongan numerosas teorías sobre su ubicación.

En la actualidad se piensa que el relato de la Atlántida, según la interpretación literal de las traducciones ortodoxas de los textos de Platón, presenta anacronismos y datos imposibles, sin embargo se ha apuntado que la leyenda pueda haber sido inspirada en un lejano fondo de realidad histórica, vinculado a alguna catástrofe natural pretérita como pudiera ser un diluvio, una gran inundación o un terremoto.

La Atlántida ha servido de inspiración para numerosas obras literarias y cinematográficas, especialmente historias de fantasía y ciencia-ficción.


El relato de Platón

El Timeo y el Critias
Las primeras referencias a la Atlántida aparecen en el Timeo y el Critias, textos en diálogos del filósofo griego Platón. En ellos, Critias, discípulo de Sócrates, cuenta una historia que de niño escuchó de su abuelo y que este, a su vez, supo de Solón, el venerado legislador ateniense, a quien se la habían contado sacerdotes egipcios en Sais, ciudad del delta del Nilo. La historia, que Critias narra como verdadera, se remonta en el tiempo a nueve mil años antes de la época de Solón, para narrar cómo los atenienses detuvieron el avance del imperio de los atlantes, belicosos habitantes de una gran isla llamada Atlántida, situada frente a las Columnas de Heracles y que, al poco tiempo de la victoria ateniense, desapareció en el mar a causa de un terremoto y de una gran inundación.

En el Timeo, Critias habla de la Atlántida en el contexto de un debate acerca de la sociedad ideal; cuenta cómo llegó a enterarse de la historia y cómo fue que Solón la escuchó de los sacerdotes egipcios; refiere la ubicación de la isla y la extensión de sus dominios en el mar Mediterráneo; la heroica victoria de los atenienses y, finalmente, cómo fue que el país de los atlantes se perdió en el mar. En el Critias, el relato se centra en la historia, geografía, organización y gobierno de la Atlántida, para luego comenzar a narrar cómo fue que los dioses decidieron castigar a los atlantes por su soberbia. Relato que se interrumpe abruptamente, quedando inconclusa la historia.

Descripción de la isla
os textos de Platón sitúan la Atlántida frente a las Columnas de Hércules (lugar tradicionalmente entendido como el estrecho de Gibraltar) y la describen como una isla más grande que Libia y Asia juntas. Se señala su geografía como escarpada, a excepción de una gran llanura de forma oblonga de 3000 por 2000 estadios, rodeada de montañas hasta el mar. A mitad de la longitud de la llanura, el relato ubica una montaña baja de todas partes, distante 50 estadios del mar, destacando que fue el hogar de uno de los primeros habitantes de la isla, Evenor, nacido del suelo.

Según el Critias, Evenor tuvo una hija llamada Clito. Cuenta este escrito que Poseidón era el amo y señor de las tierras atlantes, puesto que, cuando los dioses se habían repartido el mundo, la suerte había querido que a Poseidón le correspondiera, entre otros lugares, la Atlántida. He aquí la razón de su gran influencia en esta isla. Este dios se enamoró de Clito y para protegerla, o mantenerla cautiva, creó tres anillos de agua en torno de la montaña que habitaba su amada. La pareja tuvo diez hijos, para los cuales el dios dividió la isla en respectivos diez reinos. Al hijo mayor, Atlas o Atlante, le entregó el reino que comprendía la montaña rodeada de círculos de agua, dándole, además, autoridad sobre sus hermanos. En honor a Atlas, la isla entera fue llamada Atlántida y el mar que la circundaba, Atlántico. Su hermano gemelo se llamaba Gadiro (Gadeiron o Gadeirus y Eumelo en griego) y gobernaba el extremo de la isla que se extiende desde las Columnas de Heracles hasta la región que, posiblemente por derivación de su nombre, se denominaba Gadírica, Gadeirikês o Gadeira en tiempos de Platón.

Favorecida por Poseidón, la tierra insular de Atlántida era abundante en recursos. Había toda clase de minerales, destacando el oricalco, traducible como cobre de montaña, más valioso que el oro para los atlantes y con usos religiosos (actualmente se piensa que debía ser una aleación natural del cobre); grandes bosques que proporcionaban ilimitada madera; numerosos animales, domésticos y salvajes, especialmente elefantes; copiosos y variados alimentos provenientes de la tierra. Tal prosperidad dio a los atlantes el impulso para construir grandes obras. Edificaron, sobre la montaña rodeada de círculos de agua, una espléndida acrópolis plena de notables edificios, entre los que destacaban el Palacio Real y el templo de Poseidón. Construyeron un gran canal, de 50 estadios de longitud, para comunicar la costa con el anillo de agua exterior que rodeaba la metrópolis; y otro menor y cubierto, para conectar el anillo exterior con la ciudadela. Cada viaje hacia la ciudad era vigilado desde puertas y torres, y cada anillo estaba rodeado por un muro. Los muros estaban hechos de roca roja, blanca y negra sacada de los fosos, y recubiertos de latón, estaño y oricalco. Finalmente, cavaron, alrededor de la llanura oblonga, una gigantesca fosa a partir de la cual crearon una red de canales rectos, que irrigaron todo el territorio de la planicie.

La caída del imperio atlante
Los reinos de la Atlántida formaban una confederación gobernada a través de leyes, las cuales se encontraban escritas en una columna de oricalco, en el Templo de Poseidón. Las principales leyes eran aquellas que disponían que los distintos reyes debían ayudarse mutuamente, no atacarse unos a otros y tomar las decisiones concernientes a la guerra, y otras actividades comunes, por consenso y bajo la dirección de la estirpe de Atlas. Alternadamente, cada cinco y seis años, los reyes se reunían para tomar acuerdos y para juzgar y sancionar a quienes de entre ellos habían incumplido las normas que los vinculaban.

La justicia y la virtud eran propios del gobierno de la Atlántida, pero cuando la naturaleza divina de los reyes descendientes de Poseidón se vio disminuida, la soberbia y las ansias de dominación se volvieron características de los atlantes. Según el Timeo, comenzaron una política de expansión que los llevó a controlar los pueblos de Libia (entendida tradicionalmente como el norte de África) hasta Egipto y de Europa, hasta Tirrenia (entendida tradicionalmente como Italia). Cuando trataron de someter a Grecia y Egipto, fueron derrotados por los atenienses.

El Critias señala que los dioses decidieron castigar a los atlantes por su soberbia, pero el relato se interrumpe en el momento en que Zeus y los demás dioses se reúnen para determinar la sanción. Sin embargo, habitualmente se suele asumir que el castigo fue un gran terremoto y una subsiguiente inundación que hizo desaparecer en el mar la isla donde se encontraba el reino o ciudad principal, "en un día y una noche terribles", según señala el Timeo.

Recepción del relato de Platón hasta nuestros días

En la Antigüedad
Se conservan no pocos párrafos de escritores antiguos que aluden a los escritos de Platón sobre la Atlántida; ciertamente se han perdido muchos otros. Estrabón, en el siglo I a. C., parece compartir la opinión de Posidonio (c. 135-51 a. C.) acerca de que el relato de Platón no era una ficción. Un siglo más tarde, Plinio el Viejo nos señala en su Historia Natural que, de dar crédito a Platón, deberíamos asumir que el océano Atlántico se llevó en el pasado extensas tierras. Por su parte, Plutarco, en el siglo II, nos informa de los nombres de los sacerdotes egipcios que habrían relatado a Solón la historia de la Atlántida: Sonkhis de Sais y Psenophis de Heliópolis. Finalmente, en el siglo V, comentando el Timeo, Proclo refiere que Crantor (aprox. 340-290 a. C.), filósofo de la Academia platónica, viajó a Egipto y pudo ver las estelas en que se hallaba escrito el relato que escuchó Solón. Otros autores antiguos y bizantinos como Teopompo, Plinio, Diodoro Sículo, Claudio Eliano y Eustacio, entre otros, también hablan sobre la Atlántida, o los atlantes, o sobre una ignota civilización atlántica.

En el Renacimiento
Si bien conocida, durante la Edad Media la historia de la Atlántida no llamó mayormente la atención. En el Renacimiento, la leyenda fue recuperada por los humanistas, quienes la asumirán unas veces como vestigio de una sabiduría geográfica olvidada y otras, como símbolo de un porvenir utópico. El escritor mexicano Alfonso Reyes afirma que la Atlántida, así resucitada por los humanistas, trabajó por el descubrimiento de América. Francisco López de Gómara en su Historia General de las Indias, de 1552, afirma que Colón pudo haber estado influido por la leyenda atlántida y ve en voz náhuatl atl (agua) un indicio de vínculo entre aztecas y atlantes.

Durante los siglos XVI y XVII, varias islas (Azores, Canarias, Antillas, etc.) figuraron en los mapas como restos del continente perdido. En 1626, el filósofo inglés Francis Bacon publica La Nueva Atlántida (The New Atlantis), utopía en pro de un mundo basado en los principios de la razón y el progreso científico y técnico. En España, en 1673, el cronista José Pellicer de Ossau identifica la Atlántida con la península Ibérica, asociando a los atlantes con los misteriosos tartesios.

La obra de Ignatius Donnelly
No será hasta la segunda mitad del siglo XIX, que la historia de la Atlántida adquiera la fascinación que provoca hasta hoy en día. En 1869, Julio Verne escribe Veinte mil leguas de viaje submarino, novela que en su capítulo IX describe un alucinante encuentro de los protagonistas con los restos de una sumergida Atlántida. Tiempo después, en 1883, Ignatius Donnelly, congresista norteamericano, publica Atlántida: El Mundo Antediluviano (Atlantis: The Antediluvian World). En dicha obra, Donnelly, a partir de las semejanzas que aprecia entre las culturas egipcia y mesoamericana, hace converger, de modo muchas veces caprichoso, una serie de antecedentes y observaciones que lo llevan a concluir que hubo una región, desaparecida, que fue el origen de toda civilización humana (véase difusionismo) y cuyo eco habría perdurado en la leyenda de la Atlántida. El libro de Donnelly tuvo gran acogida de público (fue reeditado hasta 1976), en una época en que el avance de la ciencia permitía a su hipótesis aparecer seductoramente verosímil. Tanto fue así, que el gobierno británico organizó una expedición a las islas Azores, lugar donde el escritor situaba la Atlántida.

La Atlántida después de Donnelly, hipótesis sobre la Atlántida en actualidad
La mayoría de las conjeturas que postulaban la existencia de la Atlántida como el "continente perdido", como la de Donnelly, fueron invalidadas por la comprobación del fenómeno de la deriva continental durante los años 1950. Por ello, algunas de las hipótesis modernas proponen que algunos de los elementos de la historia de Platón se derivan de mitos anteriores o se refieren a lugares ya conocidos.

El éxito de Donnelly motivó a los autores más diversos a plantear sus propias teorías. En 1888, la ocultista Madame Blavatsky publicó La Doctrina Secreta. Allí aludía al El Libro de Dzyan un supuesto documento tibetano cuyo origen remoto estaría en la Atlántida. Según Blavatsky, los atlantes habrían sido una raza de humanos anterior a la nuestra, cuya civilización habría alcanzado un notable desarrollo científico y espiritual. En 1938, el jerarca nazi Heinrich Himmler organizó, en el contexto del misticismo nacionalsocialista, una serie de expediciones a distintos lugares del mundo en busca de los antepasados atlantes de la raza aria. En 1940, el médium norteamericano Edgar Cayce predice que en 1968 la Atlántida volverá a la superficie frente a las costas de Florida. Un año después de esa fecha, en 1969, se descubre una formación rocosa sumergida en las aguas de la isla de Bimini, Bahamas, a unos 80 km al este de Miami. Esta estructura, llamada Carretera de Bimini o Muro de Bimini, fue considerada como un resto de la isla desaparecida, alegándose que cumplía la predicción de Cayce. Sin embargo, expertos geólogos sostienen que se trata de una formación natural conocida como roca de playa.

Al margen de lo esotérico, el impulso generado por la obra de Donnelly motivará también a numerosos historiadores y arqueólogos, tanto profesionales como aficionados, quienes durante el siglo XX desarrollaron teorías que ubican la Atlántida en los más distantes lugares, asociando a los atlantes con diferentes culturas de la Antigüedad. Es así como en 1913, el británico K. T. Frost sugiere, con poco éxito, que el imperio minoico (o cretense), conocido de los egipcios, poderoso y posiblemente opresor de la Grecia primitiva, habría sido el antecedente fáctico de la leyenda atlántida. La tesis de Frost, en un principio menospreciada, acabó convertirtiéndose en una teoría bastante aceptada y difundida. En 1938, el arqueólogo griego Spyridon Marinatos plantea el fin de la civilización cretense a causa de la erupción del volcán de Santorini, podría ser el fondo histórico de la leyenda. La idea de Marinatos fue trabajada por el sismólogo Angelos Galanopoulos, quien en 1960 publicó un artículo, donde sugerentemente relaciona la tesis cretense con los textos de Platón. Si bien el propio Marinatos sostuvo siempre que se trataba de una simple especulación, la tesis de la Atlántida cretense ha tenido amplia aceptación y captado muchos seguidores, entre los que se hallaba al ya fallecido oceanógrafo francés Jacques Cousteau.

Por su parte, en 1922, el arqueólogo alemán Adolf Schulten retoma y populariza la idea de que Tartessos fue la Atlántida. Tesis que cuenta con varios seguidores hasta el día de hoy. Otras hipótesis sobre la Atlántida la sitúan en la isla de Malta, el mar de Azov, los Andes en Sudamérica, el Próximo Oriente, el norte de África, Irlanda, Indonesia, el Sur de España y en la Antártida.

En 2001, el investigador Jim Allen aseguró encontrar pruebas de la perdida isla en el Altiplano de Pampa Aullagas, Departamento de Oruro, Bolivia. El propio investigador dirigió un documental para Discovery Channel titulado La Atlántida en los Andes.

Ante la cantidad de sitios propuestos como el emplazamiento de la isla, el periodista escéptico Michael Shermer, fundador de la Skeptics Society, sostiene que las hipótesis de la ubicación de la isla Atlántida tienen defectos de fondo y forma. Por ello, Shermer rechaza en general las distintas teorías, y en particular el supuesto descubrimiento de la ubicación de la Atlántida en el sur de España por el investigador alemán Rainer Kühne; y señala que el mito de la Atlántida propuesto por Platón recoge su percepción acerca del costo de la guerra en lo económico y social, derivado de su observación del conflicto armado entre los siracusanos y los cartagineses. Este relato presentaría un mensaje moral alrededor de una sociedad que al hacerse rica se torna belicosa y corrupta, y por ello es destruida por un castigo divino. Esta postura, en general, coincide con los estudiosos del pensamiento platónico, quienes proponen que Platón simplemente elabora un relato mítico con base en hechos y locaciones reales de la época tomando elementos de las descripciones etnográficas de Heródoto. Al respecto no debe olvidarse que el propio Platón recomienda, en su estudio de la polis ideal, el uso de una noble mentira para poder consolidar el sistema político vigente.

National Geographic Society en marzo del 2011 emitió un documental sobre la Atlántida, "Finding Atlantis", bajo la conducción del profesor de la Universidad de Hartford (Connecticut), Richard Freund, quien, basándose en anteriores hipótesis de autores españoles y alemanes, defiende la posible localización de la capital de la Atlántida en el Parque de Doñana, la cual habría sido enterrada por un poderoso tsunami.

Falsa ubicación de la Atlántida en Google Ocean
En febrero de 2009, el periódico The Telegraph, del Reino Unido, publicó un artículo insinuando que usando Google Ocean (una extensión de Google Earth) se podía ver un misterioso rectángulo bajo el mar cerca de las Islas Canarias, en las coordenadas 35°15′15″N 24°15′30.53″O. Inmediatamente, expertos y fanáticos de la Atlántida comenzaron a especular, asegurando que la imagen correspondía a la ciudad hundida. Google afirmó que la imagen corresponde a un típico error de procesamiento de imagen en el momento en que se recolectaron los datos de batimetría de varios sonares de botes en la zona.

Congresos sobre la Atlántida
En julio de 2005 se celebró en la isla griega de Milos el primer congreso de las hipótesis sobre la Atlántida,48 donde los participantes expusieron sus tesis sobre la base histórico-geográfica del relato de la Atlántida reflejado en los diálogos de Platón. Como resultado del congreso, se elaboró una lista de 24 criterios para la localización de la Atlántida. Se convocó un segundo encuentro en Atenas en noviembre de 2008.49 También se convocó un tercer congreso en Santorini en el año 2010.
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