La carretera de la muerte


Entre Bremen y Bremerhaven, Alemania, se creó en 1929 una carretera que si bien, era muy moderna para la época, comenzó a manifestar extraños sucesos mágicos en medio de su travesía. Accidentes sin explicación alguna se fueron sumando en corto tiempo, lo más extraño es que todos ocurrían en el kilómetro 239.
 
Este hecho se transformó en el comidillo del país, es más, apareció en varias publicaciones de la época, y generó una investigación científica de lo que allí podría estar ocurriendo, para lo que varios de los sobrevivientes de estos accidentes fueron contactados.

Según sus testimonios, en el sector donde se localizaba el kilómetro 239, se generaba una extraña fuerza que según ellos, tomaba el control del vehículo y por lo tanto todos se descontrolaban, sacando al vehículo de la carretera, poniendo en peligro y terminando con la vida de varios. Dicen los relatos de la época que habían días en que los accidentes eran superiores a los 10 por día.

Nunca se pudo encontrar una explicación coherente a lo que ahí ocurría, por lo que determinaron llevar a un experto paranormal para que analizara los sucesos. Fue Carl Whers el escogido, un adivino, que en una sesión en el lugar de los accidentes determinó que efectivamente existía una fuerza inexplicable en dicho lugar ya que justo debajo de la carretera había un río subterráneo que generaba una corriente magnética capaz de provocar volcamientos.

El gran misterio es que este adivino enterró en dicho lugar una caja que supuestamente equilibraba la fuerza magnética y aunque fue desenterrada y vuelta a enterrar, se dice que mientras ha estado ahí no se han vuelto a generar accidentes. Sin embargo algunas personas afirmaron que podría ser una fuerza maligna que predomina en el lugar y que esa misteriosa caja contiene un conjuro y secretos para detenerla.

2 comentarios:

  1. Ya habia oido hablar de este relato la verdad es que es bastante interesante

    ResponderEliminar
  2. hay muchas historias de esta indole, pero la gente parece racia a creer que efectivamente, existen otras ciaturas ahi afuera, un saludo.

    ResponderEliminar

Blog Widget by LinkWithin