La extraña muerte de un Papa: ¿conspiración religiosa o política?

El "Papa de la sonrisa", como se le conoció a Juan Pablo I, no alcanzó a visitar ni un solo país, ni a publicar ninguna encíclica ni a canonizar a nadie. Su muerte dejó sin embargo un sordo rumor que el Vaticano ha descalificado una y otra vez, a pesar de los ríos de tinta que han corrido sobre extraños hechos y especulaciones. Algunos periodistas y sacerdotes que han tratado el tema, aseguran que Juan Pablo I fue asesinado.

APUNTES BIOGRÁFICOS

Juan Pablo I (Canale d'Agordo, 17 de octubre de 1912 - † Ciudad del Vaticano, 28 de septiembre de 1978). Fue Papa de la Iglesia católica en 1978 y en la actualidad se encuentra en proceso de beatificación.

Nombrado al momento de su nacimiento como Albino Luciani, es el primer pontífice nacido en el siglo XX. Vio la luz en una pequeña localidad italiana llamada Canale d'Agordo en la familia de Giovanni Luciani y Bortola Tancon siendo el mayor de cuatro hermanos. A los 10 años, y luego de haber vivido en la pobreza durante la Primera Guerra Mundial, su madre murió y su padre contrajo nuevas nupcias con una mujer de gran devoción; fue entonces cuando nació su vocación sacerdotal, según él declaró, gracias a la predicación de un fraile capuchino. En 1923 ingresó en el seminario menor de la localidad de Feltre, aunque luego pasó al seminario mayor de Belluno, donde fue ordenado en 1935. Tras su ordenación se trasladó a Roma donde hizo sus estudios teológicos en la universidad Gregoriana. Al terminar los estudios regresó a su localidad natal donde empezó su labor pastoral como párroco de Forno di Canale y de Agordo, labor que compatibilizó con una función docente en el Instituto Tecnológico Minero.

Antes de convertirse en "el Papa de la sonrisa" (como sería conocido por muchos), ocupó importantes cargos y distinciones: Vicerrector del seminario de Belluno, fue nombrado Doctor en teología por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma en 1947 y Vicario General de Belluno (diócesis a cargo de la cual estuvo 11 años) en 1954; en 1958 Juan XXIII lo consagra como obispo de Vittorio Veneto y el 15 de diciembre de 1969 fue nombrado Patriarca de Venecia, penúltimo paso antes de su elección como Sumo Pontífice al que intermediaría su consagración como cardenal el 5 de marzo de 1973.

Fue elegido como el 263º Papa oficial de la Iglesia Católica el 26 de agosto de 1978. Fue el primer Papa con dos nombres, gesto con el que pretendía honrar a sus dos predecesores: Juan XXIII y Pablo VI. Después de su elección, Juan Pablo I estableció un ambiente de optimismo y reformas. Pero nunca llegaría a avanzar más allá de las propuestas. Murió, según las fuentes oficiales de un infarto, 33 días después de su elección como Papa, el 28 de septiembre de 1978, siendo el cuarto pontificado más breve de la historia.

Profecías

Según las Profecías de San Malaquías se le atribuye a Juan Pablo I el lema "De medietate Lunae", que en la traducción del latín al español es "De la media luna". Su nombre de pila (Albino Luciani) significa luz blanca; nació en Belluno (del latín bella luna); fue elegido Papa el 26 de agosto del 1978, la noche del 25 al 26 la luna estaba en “media luna” y falleció tras un eclipse de la luna; también su nacimiento, su ordenación sacerdotal y episcopal ocurrieron en noches de media luna.

Sor Lucía dos Santos (vidente del suceso de Fátima) le reveló en 1977 al entonces Cardenal Luciani su futura entronación al papado, y además le adelantó que su pontificado duraría lo que duró la vida de Jesús (33 años vivió Jesús, 33 días de papa). Se dice que Juan Pablo I sabía que duraría poco en el papado, y predijo que lo sucedería "el extranjero" que estaba sentado al frente de él en el cónclave - se refiría al Cardenal Wojtyla, el futuro papa Juan Pablo II.

LOS HECHOS

En la mañana del 28 de septiembre, Juan Pablo I dirigía a un grupo de obispos filipinos su ultimo discurso, que, a la luz de los acontecimientos posteriores, asumiría un significado especial: "Al daros la bienvenida con profundo afecto, deseamos recordar un pasaje encontrado en el Breviario. Se refiere a Cristo y fue citado por Pablo VI durante su visita a Filipinas: "Yo debo dar testimonio de su nombre, Jesús es Cristo, el Hijo de Dios Vivo...". Entre los derechos del fiel, uno de los mayores es el derecho a recibir la Palabra de Dios en toda su integridad y pureza, con todas sus exigencias y fuerza. Un gran reto de nuestro tiempo es la completa evangelización de todos aquellos que han sido bautizados, y en dicho reto, los obispos de la Iglesia tienen una responsabilidad primordial”.

El día 28 por la tarde Benelli acudió al Vaticano. Luciani le había telefoneado a media mañana y pensaba depositar en él la responsabilidad política y diplomática del Vaticano. El propio Benelli diría después por Radio Vaticano: "Lo encontré perfectamente de salud y con un humor excelente". Algo semejante dice el cardenal Villot, que se había encontrado con el Papa por la tarde: "El Papa se encontraba perfectamente. No noté signo alguno que pudiera prever el fatal desenlace, y ni siquiera lo encontré fatigado". Finalmente, el cardenal Colombo, arzobispo de Milán, reveló que ya de noche recibió una llamada telefónica del Papa y que no advirtió anomalía alguna en su voz. En efecto, "todos coinciden en asegurar que nada anormal detectaron en el Papa"

Cuando murió Pablo VI, el 6 de agosto de 1978 a las 9:40 de la noche, bastaron unos minutos para que el mundo tuviera la noticia, pero cuando murió Juan Pablo I, casi tres horas después del hallazgo del cadáver el Vaticano facilitó el comunicado que decía textualmente: "Esta mañana, 29 de septiembre de 1978, hacia las cinco y media, el secretario particular del Papa, no habiendo encontrado al Santo Padre en la capilla, como de costumbre, le ha buscado en su habitación y le ha encontrado muerto en la cama, con la luz encendida, como si aún leyera. El médico, Dr. Renato Buzzonetti, que acudió inmediatamente, ha constatado su muerte, acaecida probablemente hacia las 23 horas del día anterior a causa de un infarto agudo de miocardio".

La noticia causó sorpresa y estupor. Después se añadió el nombre de Magee al comunicado, quien fuese anteriormente secretario de Pablo VI. Realmente, hoy pocas cosas quedan en pie de las afirmadas en dicho comunicado. El propio John Magee, actualmente obispo de Cloyne (Irlanda), ha dicho recientemente que no fue él, sino una religiosa quien encontró muerto a Juan Pablo I: "Aproximadamente a las 5 de la mañana una monja muy agitada fue a despertarme: 'El Papa ha muerto', me dijo. Preocupada porque el Pontífice no había tomado el café, que las monjas le dejaban todos los días a las 4:30 delante de la puerta de su habitación, había entrado y visto el cuerpo inmóvil. Después había corrido hasta mi habitación para avisarme" .

Magee bajó inmediatamente a la habitación del Papa y constató que, efectivamente, había muerto. Dijo a las religiosas que no tocaran nada y fue a llamar por teléfono al cardenal Villot. Según Magee, eran las 5:40. A continuación llamó al doctor Buzzonetti. Ambos, el cardenal y el doctor, "entraron juntos en la habitación del Papa y constataron con sus propios ojos que el Papa estaba muerto".

Cuando murió Pablo VI, se publicó un detallado informe médico. Con Juan Pablo I no. Se supone que basta un examen externo del cadáver y un lacónico comunicado oficial para dar respuesta a estas interrogantes: ¿cuándo murió Juan Pablo I? Y sobre todo ¿de qué murió?

Por lo que se refiere al momento de la muerte, la estimación oficial no coincide con la de los embalsamadores, hermanos Signoracci: Al examinar el cadáver antes de que lo trasladaran a la sala Clementina, los hermanos Signoracci habían llegado a la conclusión, por la ausencia del rigor mortis y por la temperatura del cuerpo, que la muerte se había producido, no a las once de la noche del 28 de septiembre, sino entre las cuatro y las cinco de la madrugada del 29. Sus conclusiones se vieron confirmadas por monseñor Noé, que les dijo que el Papa había muerto poco antes de las cinco de la madrugada. Tanto la religiosa que descubrió el cadáver, sor Vincenza, como el secretario Diego Lorenzi confirmaron el detalle de la temperatura del cuerpo, que encontraron todavía tibio.

A las 5 AM, el Cardenal Villot confirmó la muerte del Santo Padre. Los anteojos del Papa, sus pantuflas y testamento desaparecieron, ninguno de estos objetos jamás fueron vistos de nuevo.

El Cardenal Villot (o un ayudante) telefoneó a los embalsamadores y se envió un carro del Vaticano a traerlos. Lo que sucedió en la siguiente hora es aún un misterio. No fue sino hasta las 6.00 que el Dr. Buzzonati (no el Profesor Fontana, jefe del servicio medico del Vaticano), llegó y confirmó la muerte, sin escribir un acta de defunción. El Dr. Buzzonati atribuyó la muerte a un infarto agudo del miocardio (ataque al corazón).

Cerca de las 6.30 Villot comenzó a informar la noticia a los cardenales: una hora y media después que los embalsamadores habían llegado.

Para las 18 horas de ese día, los apartamentos papales se habían lavado, limpiado y pulido totalmente. Los secretarios empacaron y se llevaron toda la ropa del Papa, incluyendo sus cartas, notas, libros y un pequeño puño de recuerdos personales: los 19 cuartos de los apartamentos papales habían sido completamente vaciados de cualquier cosa remotamente asociada al papado de Luciani.

Villot hizo los arreglos para que el embasalamiento se hiciera esa noche, un procedimiento tan inusual como ilegal. ¿Por qué el apuro? También se informó que durante el embasalamiento se insistió que nada de sangre fuese drenada del cuerpo, y ninguno de los órganos tampoco debían ser removidos. Una pequeña cantidad de sangre hubiese sido más que suficiente para que un científico forense estableciera la presencia de cualquier sustancia venenosa.

Sin duda, la cuestión clave es la determinación de la causa de la muerte. Es decir: ¿de qué murió Juan Pablo I?

El obispo de Cuernavaca (México), Méndez Arceo, pidió públicamente que se realizara la autopsia: "Tanto al cardenal Miranda como a mí nos parece que podría ser de mucha utilidad". Y Franco Antico, de la organización tradicionalista Civiltà Cristiana, solicitó una investigación formal. De forma tajante, el cardenal Oddi, que con el cardenal Samor, fue asistente de Villot durante el período de la sede vacante, afirmó que no habría investigación alguna: "He sabido con certeza que el Sagrado Colegio cardenalicio no tomar mínimamente en examen la eventualidad de una investigación y no aceptar el menor control por parte de nadie y, es más, ni siquiera se tratará la cuestión en el colegio de cardenales".

Sin embargo, según el diario "La Stampa" de Turín, del 8 de octubre, los cardenales reunidos en congregación general solicitaron conocer las circunstancias precisas de la muerte del Papa Juan Pablo I. El diario señala que "los cardenales, ante los interrogantes que se plantea la 'opinión pública' provocados por el hecho de que únicamente fue publicado un breve comunicado anunciando la muerte del Papa, la ausencia de un boletín médico y la negativa del Vaticano a proceder a una autopsia, han solicitado que los medios oficiales de información de la Santa Sede anuncien las circunstancias exactas de la muerte del Pontífice". Al menos, algún cardenal habría pedido puntualizaciones al respecto. El Vaticano ni confirma ni desmiente esta información; simplemente, no responde.

Pero ¿por qué no se hizo la autopsia? ¿Tenía la Iglesia algo que perder? Responde monseñor Nicolini, autor de una biografía sobre Juan Pablo I y, durante varios años, vicedirector de la sala de prensa del Vaticano (actualmente obispo de Alba, en la provincia italiana de Cuneo): "El Sacro Colegio no ordenó la autopsia porque la consideró superflua, no habiendo duda alguna sobre las causas naturales de la muerte del Papa Luciani. La autopsia no podía sino confirmar cuanto ya se sabía".

Sin embargo, la pregunta obvia es: ¿cómo se sabía? Más aún: ¿cómo se podía saber a partir solamente de un examen externo del cadáver? Como diversos especialistas indicaron, es clínicamente imposible explicar la causa de la muerte por infarto de miocardio agudo (y, además, instantáneo) sin la realización de la autopsia.

Al doctor Buzzonetti, que con el doctor Fontana firmó el certificado de defunción, se le cuestionó cuándo vió al Papa por última vez. Ésta es la respuesta: "Yo puedo ser muy preciso sobre esto. Ni yo ni el profesor Fontana −que era jefe del Servicio Médico Vaticano y que murió en 1979− fuimos llamados nunca a prestar nuestros servicios profesionales al Papa Juan Pablo I. Yo le vi al final del cónclave. Yo era suplente de Fontana. Posteriormente yo creo que le vi en alguna función. Después le vi muerto. Eso es todo". El doctor dice no saber nada de las medicinas que tomaba el Papa. Tampoco sabe si estaba sobrecargado de trabajo o deprimido.

Contra lo que afirma Magee, Buzzonetti niega haberse encontrado con el doctor Da Ros, médico personal de Luciani, el domingo 24 de septiembre: "ese encuentro nunca se dió". Dice también: "Todos los aspectos clínicos de éste asunto de Juan Pablo I están cubiertos por dos secretos: el primero es el secreto profesional, del que nadie me puede liberar; después está el secreto de mi cargo como vicedirector del Servicio Médico del Estado Vaticano. Pero, de cualquier modo, yo no sé nada".

INVESTIGACIONES POSTERIORES

"Juan Pablo I fue asesinado por la ingestión de una dosis fortísima de un vasodilatador. Pensaba hacer cambios importantes en la curia del vaticano. Los apuntes que tenía en la mano, al ser encontrado muerto, contenían los nombres de los nuevos cargos". El sacerdote Jesús López Sáez ha escrito un polémico libro cuando, el 29 de septiembre (2003), se cumplieron 25 años de la muerte de quien sólo estuvo 33 días al frente de la Iglesia Católica.

Tras 25 años de investigación profunda, sus conclusiones son estremecedoras y echan por tierra la tesis oficial.

La curia romana, con Juan Pablo II a la cabeza, siempre sostuvo que la muerte del Papa Luciani fue la de un enfermo, incapaz de asumir el tremendo peso de la tiara. López Sáez sostiene, en cambio, que la muerte del Papa fue un asesinato orquestado por algunos miembros de la Curia, de la mafia y de la masonería; el asesinato de un Papa en plena forma y tan capaz de regir la Iglesia que estaba pensando en darle un vuelco de 180 grados al Vaticano, a sus dineros y a la curia romana. Pero la consigna en la Iglesia era clara y tajante: "Ningún eclesiástico puede remover las cenizas del Papa Luciani y, ante las múltiples preguntas de los fieles en todo el mundo, los clérigos deben responder con la verdad oficial".

Fruto de este trabajo de años es un nuevo libro, El día de la cuenta, en el que plasma sus conclusiones definitivas. Pero a la Iglesia no le gusta que uno de sus más prestigiosos sacerdotes asegure que un Papa fue asesinado y denuncie una curia que es una "auténtica cueva de ladrones", dice.

¿QUIEN MATÓ AL PAPA?

Hoy está comprobado que Juan Pablo I estaba bien de salud. Lo confirma su médico personal, el doctor Da Ros: "El Papa no ha pasado nunca 24 horas en cama, ni una mañana o una tarde en cama, no ha tenido nunca un dolor de cabeza o una fiebre que le obligase a guardar cama. Gozaba de una buena salud; ningún problema de dieta, comía todo cuanto le ponían delante, no conocía problemas de diabetes o de colesterol; tenía sólo la tensión un poco baja". Tener la tensión un poco baja es, para muchos médicos, "un seguro de vida".

También se sabe que Juan Pablo I no murió de infarto, porque "no hubo lucha con la muerte". Con el tiempo el propio Vaticano ha reconocido que el primero en encontrarlo no fue monseñor Magee, su secretario, sino sor Vincenza, la monja que lo cuidaba. Según el relato de esta hermana, "el Papa estaba sentado en la cama, con las gafas puestas y unas hojas de papel en las manos. Tenía la cabeza ladeada hacia la derecha y una pierna estirada sobre la cama. Iniciaba una leve sonrisa".

¿Qué tenía en las manos? Evidentemente no tenía el Kempis, como dijo el Vaticano, un libro demasiado grueso para ser sostenido entre los dedos. Los apuntes que tenía eran unas notas sobre la conversación de dos horas que el Papa había tenido con el secretario de Estado, cardenal Villot, la tarde anterior", dice López Sáez. En ella, el Papa le había adelantado a su número dos los importantes cambios que pensaba hacer en la curia. Y ése fue el detonante de su muerte.

Por su parte, el Dr. R. Cabrera, forense del Instituto Nacional de Toxicología, afirma lo siguiente: "La forma en que se encuentra el cadáver no responde de suyo al cuadro propio del infarto de miocardio: no ha habido lucha con la muerte. No existe otra sintomatología que lo delate... El cuadro encontrado podría responder mejor a una muerte provocada por sustancia depresora y acaecida en profundo sueño".

¿Cuál fue el arma del crimen? "A pesar de que el Vaticano lo niega, a Juan Pablo I se le hizo la autopsia y por ella se supo que había muerto por la ingestión de una dosis fortísima de un vasodilatador. Se trata de una medicina absolutamente contraindicada para quien tiene la tensión baja, como era el caso del Papa. Eso encaja con la forma en la que se encontró el cadáver: No hubo lucha con la muerte, como corresponde a una provocada por sustancia depresora y acaecida en profundo sueño", explica don Jesús. Por su parte, el ex embajador francés, Roger Peyrefitte, autor de La sotana roja, asegura que al Papa se le puso la inyección letal, por medio del mafioso Brucciato −después murió en un atentado contra Roberto Rossone, vicepresidente del Banco Ambrosiano− acompañado de dos monseñores de la curia.

Según López Sáez, "nadie sabe exactamente quién mató al Papa. Todo apunta a la logia masónica. No se puede responsabilizar a una persona en concreto, aunque hay quien señala al entonces presidente del IOR (Banco del Vaticano), monseñor Marcinckus, y al entonces Secretario de Estado, el francés cardenal Villot".

En cualquier caso se trata, según López, "de una muerte provocada en el momento oportuno". ¿Por qué? Los folios que tiene en la mano el Papa muerto contenían el nuevo organigrama de la curia y de la iglesia italiana: dimisión de Villot y del arzobispo de Milán, monseñor Colombo; traslado a Milán de Casaroli; Benelli, nuevo Secretario de Estado; Poletti, vicario de Roma, a Florencia, y Felici, nuevo vicario de Roma".

Juan Pablo I, horas antes había presentado el organigrama a Villot y éste le dijo: "Usted es libre para decidir y yo obedeceré. Pero sepa que estos cambios supondrían una traición a la herencia recibida de Pablo VI".Y Juan Pablo I le replicó: "Ningún Papa gobierna a perpetuidad".

En la mesa de luz de Juan Pablo I, había un proyecto que pensaba presentar, sobre la posibilidad de admitir el uso de pastillas anticonceptivas (ya lo había dado a conocer en la revista oficial del Vaticano) sobre la aceptación de mujeres para el sacerdocio y acreca de un acercamiento con fines de unidad con la iglesia ortodoxa. Está comprobado que el Luciani era un Papa que "estaba en el camino de la profecía". Es decir, "un Papa que no quiere ser jefe de Estado, que no quiere escoltas ni soldados, que quiere una renovación profunda de la Iglesia y, además, gobernar con los obispos. Un Papa de los pobres que quiere promover en el Vaticano un gran instituto de caridad, para hospedar a los sin techo de Roma", cuenta el padre López Sáez.

En definitiva, se teoriza que al Papa le asesinan porque quiere revisar la estructura de la curia, publicar varias encíclicas (sobre la colegialidad o la mujer en la iglesia), destituir al presidente del IOR, reformar el banco vaticano y enfrentarse abiertamente con la masonería y con la mafia que campean por sus fueros en la curia romana.

Según López Sáez, "lo determinante fue el asunto del IOR, porque la curia intentaba evitar la quiebra del Banco Ambrosiano y la decisión del Papa la iba a precipitar. Ellos querían un Papa que evitase esa quiebra". Pero, aunque quitaron de en medio a Juan Pablo I, su sucesor, Juan Pablo II, no pudo evitar la quiebra del Ambrosiano y, además, destituyó a su presidente, monseñor Marcinckus.

"Juan Pablo I no era un papa débil e indeciso como lo pintan desde el Vaticano. Está en juego no sólo la causa y las circunstancias de su muerte, sino también su figura y su testimonio". De hecho, en este momento hay dos procesos abiertos en torno al Papa Luciani. El primero es civil, reabierto en Roma por el fiscal Pietro Saviotti. El segundo es la beatificación de Juan Pablo I.

Ya Juan Pablo I ha sido proclamado Siervo de Dios, el primer grado que el catolicismo otorga a un candidato para ser beatificado y posteriormente canonizado. El padre López no quiere oír hablar de este tipo de proceso: "El Papa Luciani no necesita milagros para ser santo. A Juan Pablo I hay que beatificarle como mártir, tras una profunda investigación sobre su muerte y recuperar su imagen distorsionada".

OTRAS INVESTIGACIONES

El parte oficial indica que murió de un ataque al corazón. Pero David Yallop, autor del libro En nombre de Dios, insiste desde 1984 en la hipótesis de que Juan Pablo I fue envenenado. Los principales sospechosos fueron tres altos jerarcas de la Iglesia Católica y tres mafiosos vinculados con el mundo de las finanzas y las hermandades secretas masónicas.

Según Yallop, el Papa habría descubierto que en la venta del Banco Católico del Veneto -en 51 por ciento propiedad del Banco Vaticano- hubo irregularidades que involucraban al director del Banco Vaticano, el obispo Paul Marcinkus, y a Roberto Calvi, director del Banco Ambrosiano.

El Pontífice también se habría enterado de los lazos de Calvi con Michel Sandona y Lucio Galli, miembros de una poderosa logia llamada 'Propaganda 2' que, después se supo, promovió atentados terroristas. El catolicismo dice que el creyente que ingrese a una logia debe ser excomulgado.

El Papa, según Yallop, tuvo en su poder una lista con nombres de varios obispos y religiosos pertenecientes a la logia. Uno de ellos era el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Jean Villot.

La noche del 28 de septiembre, afirma Yallop, el Papa le habría mostrado a Villot la lista de los altos prelados que serían cambiados, cesados o trasladados, entre ellos Marcinkus, también parte de la logia. La lista incluía a John Cody, arzobispo de Chicago, una de las arquidiócesis más ricas del mundo, que había sido objeto de protestas de fieles y religiosos por apropiación indebida de millones de dólares, despotismo con los feligreses y supuesta "conducta privada impropia". Pablo VI, según Yallop, quiso repetidamente destituirlo, pero nunca se atrevió. Al parecer, Juan Pablo I estaba decidido a hacerlo.

Yallop añade a la tesis del complot otro ingrediente. Cuando era sacerdote, Luciani -dice el autor- participó en una consulta interna sobre el control natal, cuyo resultado sería presentado a Pablo VI. Su postura era que el Vaticano debía aprobar la píldora antiovulante del doctor Gregory Pincus, que sería la "píldora católica". Su concepto fue rechazado, pero ya como Papa podría imponerlo, lo cual habría alarmado a Villot.

En 1991, Camilo Bassotto, amigo personal del Papa muerto, reveló que éste tenía preparadas cuatro encíclicas con reformas espectaculares que, según él, habrían cambiado el rostro del Vaticano.

A pesar de que el Vaticano ha calificado de irresponsable el libro, el que no se hubiera hecho una autopsia del Papa -pues hacerlo es inusual-, y su apresurado embalsamamiento, no hicieron más que llenar de motivos a los seguidores de la tesis del asesinato. Según ellos, una sola gota de sangre habría servido para descubrir su envenenamiento.

SERIE DE CRÍMENES POSTERIORES A LA MUERTE DE JUAN PABLO I

Tras la muerte de Albino Luciani, sorprende la serie de asesinatos y atentados violentos con fines intimidatorios, que se han perpetrado para enmascarar la práctica habitual del saqueo a gran escala:

El 29 de enero de 1979 es asesinado el magistrado Emilio Alessandrini, cuando verificaba policialmente el informe del Banco de Italia sobre las actividades delictivas del Banco Ambrosiano.

El 21 de marzo del mismo año, es asesinado el abogado y periodista Mino Pecorelli, miembro arrepentido de la logia P2, que había publicado algunos informes sobre el escándalo del petróleo, fraude calculado en 2.500 millones de dólares, cuyo cerebro había sido el propio Gelli; además Pecorelli había elaborado una lista de 121 masones vaticanos. En opinión de Felici, unos lo eran y otros no; de todos modos, desde el 12 de septiembre la lista estaba en la mesa del Papa Luciani. Pecorelli, que había prometido a sus lectores cuantiosas revelaciones sobre la logia Propaganda Dos, murió de un disparo en la boca.

Poco después de la medianoche del 11 de julio, al volver a su casa, es asesinado el fiscal Giorgio Ambrosoli, que, habiendo indagado sobre el "crack Sindona", había comenzado a declarar el 9 de julio sobre el banquero siciliano y el día 10 había revelado operaciones ilegales de este con un "banquero milanés" y un "obispo norteamericano", es decir, Roberto Calvi y Paul Marcinkus, respectivamente.

El 13 de julio, juntamente con su chófer, es asesinado el teniente coronel Antonio Varisco, jefe del servicio de seguridad de Roma, que seguía una investigación sobre la P2 y había hablado largamente por teléfono con Ambrosoli sobre el tema del día (Sindona), el 9 de julio.

El 21 de julio, es asesinado Boris Giuliano, jefe del C.I.D. y superintendente de las fuerzas de policía de Palermo, que se había entrevistado el día 9 con Ambrosoli; Giuliano fue sustituido por Giuseppe Impallomeni, miembro de la P2.

El 2 de marzo de 1981, la oficina de prensa del Vaticano divulgó un documento que intrigó a mucha gente; en él se recordaba a los católicos practicantes que el Código Canónico "prohíbe a los católicos, bajo la pena de excomunión, unirse a organizaciones de carácter masónico o similar". Pocos días después, el 17 de marzo, la policía irrumpe en la villa palaciega que Gelli tenía en Arezzo y en sus despachos de la fábrica textil Gio-Le. Gelli había volado a Sudamérica. En la caja fuerte de Gelli, la policía descubre una lista de 962 miembros de la P2: militares (más de 50), industriales, miembros del Parlamento (nada menos que 36); en fin, un estado dentro del Estado. Desde su santuario personal de Montevideo, Licio Gelli seguiría exigiendo voluminosas cantidades de dinero al banquero milanés, al que solía telefonearle a la villa de Drezzo: Clara Calvi, viuda de Roberto, y su hija Anna, han señalado que el número de teléfono de la villa sólo lo conocían dos personas Gelli y Umberto Ortolani. Gelli jamás decía su verdadero nombre cuando alguien de la familia Calvi le preguntaba quién era. Les respondía con su nombre en clave: Luciani. Esta clave la utilizaba desde 1978.

Otros acontecimientos significativos: el 27 de marzo de 1980, Michele Sindona fue declarado culpable de 65 actos delictivos, entre ellos, fraude, conspiración, perjurio, falsificación de asientos bancarios y apropiación indebida de los fondos de su banco. Se le impuso una condena de 25 años de cárcel. Esto fue en Estados Unidos, donde se encontraba; también pesaba sobre él, desde hacía vanos años, una orden de extradición presentada por el gobierno italiano.

El 29 de julio de 1981, Calvi "fue sentenciado a cuatro años de prisión y a pagar una multa de 16.000 millones de liras. Sus abogados apelaron de inmediato y Calvi fue puesto en libertad bajo fianza". Casi un año después, el 18 de junio de 1982, Calvi aparece colgado de un puente de Londres; unas horas antes, su secretaria, Graziella Corrocher, había caído desde el cuarto piso de la sede central del banco milanés, dejando una "nota de suicidio"; algo parecido sucede unos meses después, el 2 de octubre de 1982, con Giuseppe Dellacha, un ejecutivo del Banco Ambrosiano. El 13 de septiembre de 1982, Licio Gelli fue detenido en Ginebra y fue encarcelado en Champ Dollon, una prisión de máxima seguridad, mientras se tramitaba la extradición; pero el 10 de agosto de 1993 Licio Gelli escapó.

Sin que se pueda concretar en una persona la responsabilidad de la muerte de Juan Pablo I, de todo lo anterior se deduce que el 28 septiembre de 1978 había quienes "tenían mucho que perder" si el Papa Luciani continuaba en la silla de Pedro: Sindona, Calvi, Marcinkus, Cody y, desde esa tarde, el propio Villot. Licio Gelli y Umberto Ortolani también se veían directamente afectados: "para estos dos hombres, líderes de la P2, perder a Roberto Calvi significaba que la logia perdería a su principal valedor".

Con la explicación oficial, Roma dio por cerrado el caso. Pero, aún hoy, en toda la cristiandad sigue flotando un aire de misterio y sospecha. La herida se ha cerrado en falso.

El misterio de Trancas


El episodio más resonante de un supuesto aterrizaje de OVNIS y aparición de seres extraterrestres en la Argentina se produjo en Trancas, Tucumán, hace 48 años.

El hecho fue uno de los hitos más importantes en la historia de los objetos voladores no identificados.

Se trata de un episodio que ha sido considerado como “un caso inatacable (y) una prueba irrefutable” dentro del voluminoso y extraño legajo de los OVNIS. Quizás –también se ha dicho– uno de los hechos más excepcionales del historial del problema OVNI”, debido a la cantidad y calidad testimonial, la prolongada visualización y el hallazgo de residuos físicos en el área, constituyendo “la más poderosa evidencia” a favor de los fenómenos inusuales. Desde entonces, el caso Trancas se convirtió en un “superclásico de la ufología mundial”, señala el sitio mexicano www.perspectivas.com.mx.

El lunes 21 de octubre de 1963, las jóvenes Argentina (28) y Jolié (21) Moreno, con sus pequeños hijos Victoria, Nancy y Guillermo, llegaron desde Rosario –donde residían– a San Miguel de Tucumán, y de ahí viajaron hasta la finca “Santa Teresa” en Villa de Trancas, donde se reunirían con sus padres, Antonio (72) y Teresa (63), y su otra hermana, Yolanda (30).

Un motivo de esta visita era que sus maridos, ambos oficiales del Ejército, debían participar en unas importantes maniobras militares previstas para esos días, y en la madrugada partirían en tren desde Tucumán a Salta, pasando por Trancas.

Cenaron muy temprano y, exhaustos por el viaje, todos se fueron a descansar a sus habitaciones. Cerca de las 21 horas, la doméstica Dora Guzmán (15), que se hallaba en los fondos de la vivienda, aparece una y otra vez insistiendo en que veía luces sobre el terraplén del ferrocarril, situado a 200 metros al frente de la finca.

Los padres dormían, Argentina seguía atenta a su lectura y Jolié le restó importancia, pues debía darle el biberón a Guillermo, de cuatro meses. Yolanda, en tanto, pensó al escucharla que sería un ómnibus.

Finalmente, Dora persuade a las hermanas para verificar las “luces raras” que estaba viendo. Se trataba de un conjunto de cinco luces, distantes entre sí a no menos de 100 metros, tres al frente y dos un poco más al norte (noreste). Se encendían y apagaban con cierta intermitencia, arrojando haces lumínicos en distintas direcciones, iluminando incluso la finca (vivienda, gallinero).

No tenían forma discernible, presentando el aspecto de focos de luz. Las asustadas mujeres sospecharon que podría tratarse de un accidente ferroviario (es frecuente que el tren se lleve por delante algún vacuno), o que podría ser una escuadrilla de operarios reparando las vías, pues a unos 500 metros, o más, hacia el norte, visualizaron unas siluetas humanas desplazándose en torno a los reflectores.

El temor fue mayúsculo cuando Yolanda apunta la posibilidad de que podrían ser guerrilleros haciendo un sabotaje (levantando las vías o colocando una bomba), recordando los episodios de la incipiente guerrilla rural de Taco Ralo, al sur de Tucumán, hacia fines de 1962. Es que los maridos de Argentina y Jolié pasarían por allí en cuestión de horas en un tren militar y, además, ellas se encontraban solas, su padre enfermo y sus pequeños hijos desprotegidos.

En busca de otra explicación, una de las hermanas recordó haber leído que en varias partes del mundo se habían visto platos voladores, y especialmente el caso del camionero Douglas (quien días antes –en Monte Maíz– había visto un aparato con varios seres que lo habrían quemado con un fino haz de luz), sugiriendo la posibilidad que fueran esas naves.

Entre corridas y encierros, deciden salir para observar mejor, cuando ven una tenue luminosidad verdosa y, pensando que era la camioneta conducida por un peón que trabaja en la finca, van hacia la tranquera.

De pronto, a unos ocho metros de ellas, se encendió una luz que las encandiló, pudiendo notar por un instante que había un aparato de unos 8 x 3 metros, provisto de una torreta, y con gajos y grandes remaches dispuestos en su superficie. El impacto fue tal, que Yolanda trastabilló, tropezó, y en segundos estaban refugiadas nuevamente en la casa.

La doméstica, de 15 años, entró exclamando que la habían quemado, pero Argentina y Yolanda comprobaron que sólo estaba asustada. A estas alturas todos estaban levantados. El padre intentando salir, era retenido presa de nervios por sus hijas, pues se hallaba enfermo.

Con las puertas trancadas, desde la ventana (los postigos cerrados y por veces entreabiertos), atisbaban el fenómeno. Una de las jóvenes mujeres creyó que los haces de luz atravesaban las paredes, pero otra sostuvo que lo hacían a través de las rendijas. La misma creyó que los haces se extendían y retraían a voluntad, pero resultó que por momentos lo hacían a ras del suelo.

La situación era desesperante. La madre oraba, la doméstica lloraba, las hermanas gritaban y corrían de una habitación a otra, siguiendo las alternativas. Los testigos notaron el ambiente pesado, caluroso. Ese objeto más cercano (‘F’) emitía un ruido de máquina en funcionamiento, pero ya sólo veían de él un espeso y creciente vapor y unas luces, que parecían recortar seis ventanas, impidiéndoles apreciar si se hallaba suspendido a corta altura o posado en tierra (con posterioridad se encontraron allí los vegetales presuntamente aplastados).

Transcurrieron 40 minutos, hasta que el objeto ‘F’ –que les parecía comandar las acciones– se desplazó hacia el este y los demás, siempre en forma rasante, hicieron lo mismo, hasta desaparecer en dirección de las Sierras de Medina, distantes a 20-25 kilómetros.

Luego, corrieron hacia los vecinos para avisarles del acontecimiento, pero son muy pocos los que vieron algo. El vecino lindero Francisco Tropiano alcanzó a ver pasadas las 22 horas muy iluminado el sector este del lugar, al frente de su finca.

Nadie durmió esa noche en lo de Moreno. Por la mañana Jolié fue a la estación ferroviaria rogando enviar un telegrama a su hermano Antonio (h), que vivía en San Miguel de Tucumán a raíz del episodio. Cuando recibió el mensaje –debido al procedimiento–, ya lo sabía gran cantidad de personas. Incluido el periodismo, que pronto se hizo presente. Luego, se solicitó la intervención de la policía, labrando un acta, custodiando el lugar durante días sin novedades, y requiriendo al Instituto de Ingeniería Química de la Universidad de Tucumán que examinara el polvillo blanco hallado en el sitio donde fueron observadas las luces, resultando ser carbonato de calcio con impurezas de carbonato de potasio.

El diario La Gaceta dio amplia cobertura al hecho, y durante varios días continuó informando.

El periodista Arturo Alvarez Sosa recuerda que, "junto con el entonces jefe de noticias Ventura Murga y el fotógrafo Ernesto González, fuimos a Trancas a cronicar la experiencia de la familia Moreno. En ese tiempo no sabíamos que el fenómeno desencadenaría tal cúmulo de historias y que el cine finalmente llevaría a conocimiento de todos los pueblos de la Tierra un ‘encuentro del tercer tipo’ relatado por el doctor J. Allen Hynek”.

En efecto, también Jolié Moreno advierte esa relación: “Mi madre estaba desesperada y mis hermanas corriendo, mi hijo estaba durmiendo en la camita, y transpiraba de tal manera que… Afuera esas luces, iluminando todo, moviéndose inteligentemente y las figuras… Fue la misma película de Steven Spielberg, ‘Encuentros cercanos del tercer tipo’ que, por otro lado, se autorizó.

Momias extraterrestres o “no humanas” se exponen en Museo de Cusco



La momia extraterrestre o “no humana” tiene 50 centímetros de altura, cabeza triangular, grandes cavidades en los ojos y molares no comunes en los seres humanos

Dos momias, una de ellas con características “no humanas”, fueron descubiertas por el antropólogo Renato Dávila Riquelme en Perú. Médicos rusos y españoles las describieron como “momias extraterrestres”, por lo que realizarán más estudios, informó Dávila el jueves 17 de noviembre de 2011 a la Agencia Andina de Perú.

Renato Dávila es el director del museo etnológico Ritos Andinos y explicó a la agencia de noticias que las momias fueron descubiertas hace dos años en una tumba en el Apu dedicado a Wiracocha (dios andino), a dos kilómetros de la ciudad de Andahuaylillas y a más de 3.250 metros de altura, pero que recién se está publicitando el hallazgo.

La momia extraterrestre o “no humana” tiene 50 centímetros de altura, cabeza triangular, grandes cavidades en los ojos y molares no comunes en los seres humanos, explica Dávila.

En el ojo derecho hay restos de globo ocular por lo que se espera que un estudio del ADN determine su genética, si es humana o no.

Además el antropólogo explica a la Agencia Andina que “presenta unas aletas de dos centímetros de largo y medio de alto en la parte baja del maxilar superior, características no halladas en ninguna etnia”.

Como curiosidad, agrega Renato Dávila en su entrevista, es que tiene la “fontanela” -espacio de unión de los huesos del cráneo- abierta, como en los recién nacidos, mientras que sus molares indican que es un adulto.

La segunda momia está incompleta y es de solo 30 centímetros. Le falta el rostro y parece estar envuelta en una capa como una placenta, en posición fetal. Ambas momias se pueden ver aquí.

Según el antropólogo, recibió la visita de dos médicos españoles y uno ruso que se comprometieron a volver y realizar los estudios. Los médicos señalaron que correspondería a una momia extraterrestre y no humana.

El museo Ritos Andinos se encuentra al costado del templo de Andahuaylillas, y al lado de la Iglesia San Pedro Apóstol, conocido como la Capilla Sixtina de América por sus pinturas murales.

Se exponen en él otras momias con cráneos de características humanas, en los que se observan las deformaciones, costumbre aplicada por los lugareños en la antigüedad desconociéndose sus razones. El museo además alberga estudios del maíz de la época incaica, escritura Inca y restos de meteoritos que han caído en Perú.

Los enigmáticos surcos de Malta

En el archipiélago de Malta existen unas curiosas huellas prehistóricas, más antiguas aún que sus templos megalíticos. Los malteses las llaman cart routs (surcos para carros), pero todo indica que ésa no era su finalidad. ¿Para qué servían entonces y quién los construyó? Junto a este enigma existen otros, relacionados con los Caballeros de la Orden de Malta, que todavía plantean numerosos interrogantes.

Había cientos, tal vez miles de estos caminos que no conducen a ninguna parte en los alrededores de la localidad maltesa de San Pawl Tat-Targa, muy cerca de donde la tradición asegura que predicó el apóstol san Pablo. Mi vista se perdía siguiendo los contornos de estos raíles y mis pasos se interrumpían cuando intentaba seguir su rastro. Son surcos que se alinean de dos en dos, como carriles paralelos interminables, horadados en el suelo liso y rocoso. Los libros que yo había leído al respecto no aclaraban quién los había utilizado ni para qué.

Sin duda alguna, estaba ante uno de los enigmas más inexplicables del Mediterráneo, un misterio de tal calibre que ha llevado a más de un investigador hasta Malta para observarlo de cerca. Eric von Däniken, en su obra "Profeta del pasado" (1979), señala que estos raíles de las islas de Malta y de Gozo eran un caso ejemplar de actitud errónea por parte de los arqueólogos. Lo dijo porque hay muchas teorías que intentan explicar esta red viaria que surca toda la isla, supuestamente para transportar pesadas cargas, pero la mayoría no se sostienen ante el menor análisis visual. Däniken concluye que lo único indiscutible «es que en tiempos prehistóricos ocurrió en Malta algo extraordinario, algo que no se ha vuelto a repetir jamás en ningún otro lugar del mundo».

¿Qué fue ese suceso extraordinario que tanto impresionó a este investigador suizo? Él estaba convencido de que esta isla «debió ser un centro importante para alguien y para algo». Ese alguien ya se pueden imaginar quiénes eran para él: dioses extraterrestres.

No en vano, en Malta y Gozo se localizan una serie de monumentos megalíticos que desafían la razón, algunos de ellos están considerados como las estructuras más antiguas que se conservan en pie -los templos megalíticos de Mgarr y Skorba, en Malta, y el de Ggantija, en el islote de Gozo- datados en el 3.300 a.C. Pero estas obras ciclópeas son muy posteriores a las misteriosas carreteras.

Para explicar este enigma se han propuesto las más peregrinas teorías y todas ellas acaban siendo insatisfactorias. Lo más sencillo es pensar que se trata de surcos originados por carros de transporte; surcos que servían para que transitaran por ellos vehículos con ruedas. Pero ¿en una época en la que no existían las ruedas?

La teoría oficial nos dice que estos carriles tallados en la roca habrían servido para transportar grandes losas de piedras destinadas a la construcción de los templos ciclópeos que se encuentran repartidos entre Malta y Gozo. Sin embargo, ya hemos apuntado el hecho de que éstos son más modernos que los surcos. Además, hay que añadir la incógnita de que se trata de carriles que desaparecen de pronto en barrancos, campos o acantilados. Muchos quedan cortados al borde de escarpados precipicios. Ninguno se dirige de manera directa a los núcleos de Hagar Qim, Mnajdra o Tarxien (en Malta) ni a Ggantija (en Gozo).

Por otra parte, hay que descartar que se tratase de «raíles», porque no siempre siguen líneas paralelas, presentan diferentes anchos de vía (incluso dentro de un mismo tramo), algunos se cruzan y, a veces, forman curvas inverosímiles, de tal manera que los ejes de unas hipotéticas ruedas quedarían, antes o después, atascados en el suelo. Los isleños les denominan "cart routs" y reconocen que se trata de un enigma prehistórico casi único y genuino de Malta. Tan sólo se han encontrado «raíles» parecidos en Cirenaica (Libia) y en algunas zonas de Sicilia. Es más, estos "cart routs" hasta se pierden en el mar y eso sí es desconcertante.

Se ha sugerido que Malta debió ser en otros tiempos mucho más extensa. A escala geológica, se piensa que muy posiblemente estuvo unida a Sicilia, junto con las islas vecinas de Gozo, Comino y Filfla, en el último periodo glacial. Al final de dicha glaciación, hace unos 10.000 años, el mar reclamó para sí varias extensiones de tierra, al provocar el deshielo la crecida del nivel de las aguas. Antes de conocerse este hecho, se había especulado con la posibilidad de que estos surcos hubieran sido construidos en la época en que el nivel del Mediterráneo era más bajo. Pero gracias a las investigaciones submarinas se ha comprobado que los raíles continúan a gran profundidad, surcando las rocas del fondo marino, lo que da verosimilitud a la hipótesis de una unión del archipiélago maltés con otras tierras emergidas en la antigüedad.


Surcos paleolíticos

Y aquí entramos en un terreno resbaladizo, porque precisar la antigüedad de estos raíles presenta grandes dificultades. Al ser de piedra, muchos de los actuales métodos de datación no son eficaces, ya que no se encuentran en ellos restos de materia orgánica. Por lo tanto, es necesario fijarnos en los indicios que nos da el lugar y en su propia disposición.

La teoría que les otorga una antigüedad de 6.000 años se basa en varios puntos: su hundimiento y continuación bajo el mar y el hecho de que algunos pasan por debajo de tumbas del período fenicio (cuyo máximo florecimiento fue entre el año 1000 y el 500 a.C.) y de sedimentos aún más antiguos. También es desconcertante su irregularidad: son surcos dispuestos de dos en dos que tienen aproximadamente 1 metro de distancia entre ambos, aunque no siempre es así, pues sus dimensiones varían desde los 65 hasta los 123 cm. Cada uno de los surcos suele tener un ancho de 10 a 15 cm y una media de 15 cm de profundidad. Ésta es la regla general, pero en algunos casos, como pude comprobar personalmente, superan el medio metro.

Numerosos investigadores mantienen que los surcos son fruto de las ruedas o de los rodamientos que, con el transcurrir de los siglos, fueron dejando unos carros de arrastre prehistóricos. Si aceptamos esta hipótesis, echamos por tierra de un plumazo parte de la historia que se empeña en negar que en aquella época, y mucho menos en Malta, existiesen culturas que conocieran la rueda, ya que ésta fue «oficialmente» inventada por los sumerios hace unos 5.000 años. Cuando se miran de cerca, se comprueba que estos «raíles» servían para transportar algo, pero ¿qué exactamente? Unos dicen que eran canalizaciones de agua. Lo malo es que algunos de estos surcos son ascendentes, y sin la ayuda de un motor (que no tenían) o de unas tuberías (que no se han encontrado) resulta difícil tal empeño. Otros sugieren que eran carriles para trineos de madera o piedra tirados por bueyes.

Teorías disparatadas

Otros investigadores son más osados a la hora de exponer sus conclusiones. Algunos sostienen que los raíles sirvieron para colar metales fundidos, pero esta teoría se cae por su propio peso, pues estas lingoteras debieron construirse en una época en que los metales aún eran desconocidos. O bien que los carriles eran parte de un calendario para determinar los solsticios y los equinoccios. Otro error, ya que los surcos siguen todas las direcciones y suponen un galimatías cuya interpretación astronómica estaría más que forzada. Por último, están quienes mantienen que la red de surcos servía para el cultivo de algún producto desconocido en la actualidad.

Para Däniken y sus seguidores es forzoso concluir que no tenían una finalidad práctica, sino religiosa: los primitivos malteses erigieron en la isla estos surcos y monumentos de piedra como tributo a sus dioses extraterrestres. Sin embargo, estoy seguro de que esta gigantesca obra fue realizada por manos humanas. El hecho de que desconozcamos las respuestas a los interrogantes que nos plantea, no supone que tengamos que recurrir a los alienígenas interplanetarios.

Por suerte, estas huellas son actualmente ignoradas por los turistas y por la población maltesa en general, lo que las ha preservado de la depredación. Hoy sólo se pueden ver algunas, diseminadas en lugares muy concretos. Pero hace miles de años eran tantas que ambas islas (Gozo y Malta) debían estar horadadas por ellas. Entre los enclaves donde más abundan, en la isla de Malta, destacan Borg in- Nadur y las cercanías de la localidad de Sant Pawl Tat-Targa. Allí pude ver con estupor cómo una cantera próxima estaba destrozando esos surcos en su afán por extraer piedra para la construcción, perdiéndose así este legado milenario antes de que seamos capaces de descubrir su significado.

Isla de Filitheyo, la isla jamás habitada que tenía un cementerio

La isla de Filitheyo, en el Atolón Faafu de Maldivas. Un pequeño paraíso, hoy convertido en un resort de lujo, fue comprado como una isla jamás habitada, y de hecho, el estado de su ecosistema y su aspecto así lo indicaban. Hacia fines de los 90, sólo predominaba una densa vegetación habitada por lagartos, murciélagos, cangrejos, y rodeado de un increíble arrecife.

Lo curioso, es que al comenzar la construcción, los ingenieros se encontraron entre la maleza, con una cementerio de origen árabe y unas 30 lápidas en grupo en el interior de la isla.
El misterio aún no ha sido resuelto, pero hay algunas hipótesis como que piratas enterraran allí sus muertos o que solo es una operación de marketing para atraer turistas.

¿Hallado un OVNI en el fondo del mar?

El hallazgo de una extraña forma circular de unos 18 metros de diámetro en el fondo del mar Báltico está levantando todo tipo de especulaciones sobre su naturaleza. Su perfil extraordinariamente regular parece indicar que se trata de un objeto artificial, aunque no puede descartarse un posible origen natural. Su descubridor, el sueco Peter Lindberg, asegura no haber visto nunca nada parecido.


Observen bien la fotografía sobre estas líneas. Se trata de una imagen de sonar del fondo del golfo de Botnia, un estrecho brazo de mar de unos 700 km. de longitud situado entre Finlandia y Suecia. Arriba, a la izquierda, aparece una extraña anomalía de forma circular, de unos 18 metros de diámetro. El objeto se encuentra a unos noventa metros de profundidad y fue descubierto durante una exploración oceánica por el investigador sueco Peter Lindberg, que desde hace dos décadas se dedica a buscar barcos hundidos y a recuperar sus cargas.

Linberg se hizo famoso en 1997 cuando encontró los restos del Jönköping, un carguero sueco hundido por un submarino durante la primera guerra mundial, y recuperó una parte de su valioso cargamento: 2.500 botellas intactas de champán Heidsieck&Co Monopole 1907 “Gout Americain” dedicadas a la Flota Imperial Rusa. Varios cientos de esas botellas se vendieron después en el hotel Carlton Ritz de Moscú, al bonito precio de 275.000 dólares cada una.

En esta ocasión, sin embargo, Lindberg se podría haber topado con algo todavía más sorprendente. Según él mismo ha explicado, el pasado 19 de junio su equipo se encontró, durante un rastreo con sonar, con "un gran círculo de unos 18 metros de diámetro. Se pueden ver un montón de cosas raras en este trabajo, pero durante mis 18 años como profesional jamás había visto nada como esto. Su forma es completamente redonda".



Y para añadir aún más misterio, Lindberg asegura que existen evidencias de un rastro de unos 300 metros (ver la imagen) que sugiere que el objeto se arrastró por el fondo hasta detenerse en su ubicación actual. Más que suficiente para que los medios de comunicación suecos hayan empezado a hablar de OVNIS. Algunos han llegado a afirmar que el misterioso objeto es, sin duda alguna, una nave de origen extraterrestre que se estrelló en el mar y que dejó un rastro en el fondo antes de detenerse por completo.

Sin embargo, nadie ha bajado aún hasta el fondo del golfo de Botnia para comprobarlo. Y quien lo haga, si es que alguien está dispuesto a correr con los gastos, podría encontrarse con una formación natural sin el mayor interés o, incluso, con algún tipo de estructura redonda de fabricación humana. Las imágenes de sonar, por sí solas, no permiten apreciar el objeto con el detalle suficiente como para salir de dudas.

Por su parte, Lindberg ha asegurado que no tiene el suficiente interés, ni los medios necesarios, para investigar la anomalía. Así que deja para otros la gloria, o el chasco, del descubrimiento. Si efectivamente se tratara de una nave extraterrestre, su valor sería incalculable y compensaría la inversión con creces. Si no, habría sido sólo una (otra) esteril pérdida de tiempo y de dinero.

La leyenda de Dhampir

Dhampiro (Dhampir, Dhampyr, etc) es una raza de vampiros de la confusa mitología gitana. Sus leyendas se expandieron por Rumania y los Balcanes, e incluso sobreviven en la indiferente Albania.

El Dhampiro es un vampiro híbrido. Es decir, la cruza entre una mujer humana y un vampiro de sangre pura. Ubicar sus historias en el mapa es sencillo. Más complejo es comprenderlas, ya que el Dhampiro, al menos en una de sus facetas legendarias, no es enemigo de los humanos, sino un cazador de vampiros.

Según esta variante, los Dhampiros cazan y se alimentan de vampiros, a quienes odian prolijamente. Tienen una vida relativamente corta, al menos para los estándares vampíricos, debido a que carecen de estructura ósea. En cambio, poseen una especie de gelatina licuefacta que, dentro del cuerpo, funciona como esqueleto. Según el monóglota y podólogo argento, el profesor Lugano, los Dhampiros están sostenidos por su propia fauna cadavérica, ya que los procesos naturales que conservan las células se detienen gremialmente al momento de morir.

Las aldeas rumanas respetaban sinceramente a los Dhampiros. Usualmente era nómades, vagabundos sin patria ni techo que recorrían las comarcas cazando vampiros y recolectando suculentas ofrendas de los campesinos. No heredan ninguna de las facultades sobrenaturales de los vampiros, salvo el hecho respetable de andar, comer y beber estando muertos. Envejecen a un ritmo frenético, casi cinco veces más rápido que los humanos.

Los Dhampiros siguen el rastro migratorio de los vampiros. Cuando ubican una aldea infectada de No-Muertos se dirigen a las autoridades ofreciendo sus servicios. Una vez acordados sus honorarios, el Dhampiro se dirigía a la plaza central de la aldea, emitiéndo un desafío a viva voz. Por alguna razón que los vampirólogos han decidido omitir, los vampiros siempre aceptaban el desafío, y se acercaban al sitio acordado bajo una forma traslúcida. Los Dhampiros, viejos conocedores del folklore rumano, sabían cómo detectar a un vampiro invisible utilizando una hoja de fresno bajo sus propios ojos o -vaya a saber uno por qué- colocando su camisa al revés.

Detectado el vampiro, la lucha es breve y sangrienta. Los Dhampiros no necesitan atravesar el corazón de sus enemigos. Los masacran a dentellada limpia y consumen hasta el último rescoldo de sus cuerpos.

La edad media reconoció a los Dhampiros como seres útiles para las comunidades rurales. Sus honorarios fueron debidamente consignados por las autoridades. Incluso existen casos documentados de Dhampiros que contrayeron matrimonio por iglesia. En Bulgaria se dio un entorno menos amigable. Se los acusaba de raptar mujeres vírgenes y de poseer habilidades amatorias infernales. Las damas ligeras de cascos, por otra parte, los utilizaban como excusa para dar cuenta de sus embarazos no deseados.

A mediados del siglo XII Rumania se vio envuelta en una verdadera plaga de Dhampiros. Estaban en todas partes. Las aldeas los recibían casi diariamente. Un cura escéptico de la ciudad de Giurgiu no dudó al sugerir que los Dhampiros no existen. En cambio, propuso la existencia canallas que se hacían pasar por Dhampiros y cretinos que se acostaban con la mujer del vecino.

Lo cierto es que los Dhampiros sobrevivieron hasta bien entrado el siglo XX. El último documento oficial que los menciona data de 1959 y proviene de Kosova. Al parecer, un Dhampyr continuaba activo en aquella región, limpiando las aldeas de indeseables hematófagos a cambio de unos pocos leus. Fue él quien dio cuenta de la última leyenda de Dhampiros de la que se tiene conocimiento.

Según aclaró a sus allegados, debía ser enterrado boca abajo en el sarcófago. De lo contrario, moriría en la tumba como Dhampiro, retornando luego como un vampiro convencional. Las autoridades locales siguieron al pie de la letra estas recomendaciones, e incluso añadieron otra: construirle un regio ataúd de hierro.

El misterio de la casa Winchester

La viuda de Samuel Winchester, el inventor del rifle de repetición, mandó levantar una casa que se estuvo construyendo durante 38 años sin parar hasta que el momento de su muerte, falleció con 82 años.

Convencida por un medium de la época de que podía evitar que los muertos por los rifles Winchester la visitaran buscando venganza en vida. Desde ese momento en su casa no cesaban los ruidos de martillos, empleó durante años una legión de constructores, carpinteros y decoradores en un proyecto sin fin.

Actualmente está convertida en una especie de parque temático: Winchester Mystery House.

La casa norteamericana más embrujada, la Misteriosa Mansión Winchester, tiene 4 pisos, 467 entradas, 47 chimeneas y 2 espejos.-

Después de la muerte del heredero de la Winchester Arms Company, su viuda Sarah descubrió que estaba bajo una maldición. Esto se debía a las armas creadas por la empresa familiar, que habían causado la muerte a miles de personas y estaban buscando su venganza.

Ella creyó que su única oportunidad para vivir una vida normal era la de construir una casa de forma permanente. Si la casa nunca se terminaba, ningún fantasma podría instalarse en ella. La casa contiene muchas características utilizadas para atrapar o confundir a los espíritus. Hay puertas pequeñas o que no conducen a ninguna parte, y ventanas que miran adentro de otras partes de la casa. Aunque la mansión sea enorme, hay sólo dos espejos en el lugar. Esto se debe a que Sarah creía que los fantasmas temían a su propio reflejo.

Luego de dirigir la continua construcción de la mansión durante 39 años, Sarah falleció mientras dormía a la edad de 82 años. Muchos acontecimientos extraños han ocurrido a través de los años y siguen reportándose actualmente. Los psíquicos han visitado la casa y creen que muchos espíritus deambulan por ella, ¡junto con el fantasma de Sarah Winchester!

Han habido muchos encuentros y sucesos inusuales incluyendo pasos, portazos, voces extrañas y las famosas manchas frías. Es una de las casas más raras, sino embrujadas, de Norteamérica.

Lugar raro si los hay, la Casa Winchester es una de las principales curiosidades de una parte de California que habitualmente queda de paso hacia San Francisco. Winchester Mystery House es su nombre oficial y quien piense que lo del misterio es sólo un argumento turístico para atraer visitantes hacia la ciudad de San José, sin duda está equivocado.

Hay pocos sitios tan raros como esta mansión de estilo victoriano, en una esquina anodina de esta típica ciudad norteamericana, de calles anchas y ambiente tranquilo. Sin embargo, las sorpresas se suceden apenas cruzar el umbral. Así que, por las dudas, conviene tomar en serio la primera recomendación de los guías (la casa Winchester sólo se puede visitar acompañado): no desviarse nunca del recorrido propuesto porque nadie puede garantizar que el visitante perdido sea encontrado nuevamente.

Atraviese sus 160 habitaciones y enfréntese cara a cara con los misterios y fenómenos extraños que dieron a la mansión su nombre; una ventana construida en el interior del piso, escaleras que conducen a ninguna parte, una chimenea que se alza cuatro pisos, puertas que al abrirse sólo dejan ver una pared en blanco, los pilares al revés. Nadie a podido dar explicación a los misterios que todavía ahora existen dentro de la mansión de Winchester.


Sarah Winchester invertió su herencia de más de 20.000.000 millones de dólares para construir la casa, su única obsesión, y así conseguir la paz eterna y apaciguar a los malos espíritus.

Una visita a la casa del misterio de Winchester no es una visita completa hasta que ha dado un paseo por los hermosos jardines victorianos que la rodean. Sarah Winchester se tomo muchas molestias para que estuviera perfecto y tuvo a ocho jardineros a jornada completa cuidando de todos y cada uno de los árboles, plantas y flores importados de todas las partes del mundo. Se encontrará cara a cara con grandes estatuas mitológicas y animales como ciervos, cisnes, reptiles y varias especies más.

La obsesión de la señora Winchester por lo sobrenatural se hace bien visible en los jardines.
Pero también se puede visitar la gran colección de rifles y el más famoso de la historia, incluyendo el rifle de repetición que Oliver Winchester adaptó y mejoró en el año 1866.

El museo ahora exhibe artículos producidos en los años 20, ofrece al visitante la posibilidad de observar la colección de cuchillos Winchester, linternas, carruajes, y utensilios antiguos de la época.

Si tu objetivo es toparte ante lo sobrenatural no puedes dejar de visitar uno de los lugares más misteriosos de la historia, un lugar donde deambula la esencia de los espíritus, que según la viuda de Winchester están buscando venganza por haber sido víctimas de los míticos rifles del oeste.

Qué castigo

Para entender algo de esta casa, hay que conocer la historia de su dueña, Sarah Winchester, que dedicó 38 años a hacer y deshacer habitaciones, puertas, escaleras y techos. Aunque la casa sufrió algunos daños serios en el terremoto de San Francisco de 1906, fue restaurada y hoy se pueden conocer las habitaciones y sectores principales, en visitas de una o dos horas.

Sarah, entonces una joven belleza de Connecticut, se había casado en 1862 con William Winchester, el heredero de la famosa fábrica de rifles a repetición que fue uno de los pilares de la conquista del oeste norteamericano. Cuando todo parecía encaminado -un matrimonio bien avenido en la alta sociedad de la Costa Este, una fortuna consolidada, un futuro brillante-, Sarah sufrió dos golpes de los que nunca se recuperaría: la muerte prematura de su hija Annie y, años después, la de su marido. Probablemente aparecieron allí las primeras señales de un desequilibrio que dictaría su rara conducta respecto de la casa.
Matrimonio Winchester

Sin poder encontrar una razón natural para su tragedia, la buscó en lo sobrenatural. Y aconsejada por una médium de Boston, según la cual la pobre mujer estaba pagando las culpas de los Winchester, acosada por una legión de indios y soldados muertos por las balas de los rifles durante la conquista del Oeste y la Guerra de Secesión, decidió mudarse y hacer todo lo necesario para calmar a los espíritus malignos.

Si les construía una casa especial para ellos, estaría a salvo mientras duraran las obras. En caso contrario, según la médium, sería la siguiente víctima de la lista. Cuánto de superstición y cuánto de desequilibrio había en Sarah Winchester, es difícil medirlo. Pero con su mudanza a una granja de ocho habitaciones en San José comenzó la leyenda de la Winchester Mystery House.

Sarah murió en 1922. Entonces la casa, que había llegado a tener entre 500 y 600 habitaciones, tenía 160 cuartos, con 2000 puertas, 10.000 ventanas, 47 hogares, 47 escaleras, 13 baños y 6 cocinas.

Se dice que ya anciana, pero siempre con una memoria prodigiosa, podía recitar uno a uno los objetos de cada habitación. Pero no es eso lo más curioso, sino una serie de rarezas en la construcción que nunca pudieron ser bien explicadas. Hay escaleras en forma de Y, escaleras con numerosos escalones, pero de pocos centímetros de altura cada uno, y escaleras que llevan a la nada.

A través de las paredes

También aparece durante el recorrido una notable obsesión con el número 13: hay 13 baños (al decimotercero se llega subiendo 13 escalones, y cuenta con 13 ventanas), todas las rejillas de desagüe tienen 13 agujeros, muchas ventanas están compuestas por 13 paneles, el pavimento de la entrada está dividido en 13 sectores, y en el dormitorio de Sarah hay un armario con 13 ganchos donde se colgaban 13 vestidos. Los que usaba durante sus sesiones de espiritismo. La lista de otros 13 es larga: 13 cúpulas de cristal, escaleras de 13 escalones, 13 partes en el testamento de la dueña de la casa, que fue firmado 13 veces.

Más allá de las curiosidades y supersticiones, la casa es un tesoro histórico de decoración y arquitectura, por muchos dolores de cabeza que probablemente le haya costado al arquitecto encargado de seguir los caprichos de Sarah. De los pisos de marquetería, que llevaron 33 años de trabajo exclusivo de un artesano, a los remates de bronce, todo parece salido de la más curiosa tienda de antigüedades.

Se dice que la mujer era capaz de pasar a través de las paredes, pero una revisión minuciosa de la casa permite descubrir que había varios escondites secretos para controlar el trabajo del personal sin ser vista: de ahí al don de la ubicuidad había un solo paso.

Sara Winchester temía que los espíritus de las personas que habían muerto por las armas creadas por su esposo volvieran de la muerte a vengarse. Pero no hay datos de avistaje alguno de fantasmas, aunque la misma Sara se dedicara contínuamente a realizar sesiones espiritistas. Ella construyó la casa tan caprichosamente sólo para despistas a los posibles espíritus que vinieran a perturbarla. Pero más allá de ser una construcción interesante y retorcida, nada mas hay.

Web oficial
http://www.winchestermysteryhouse.com/

Los platillos de Dropa


Los platillos de Bayan Kara Ula, más conocidos como las piedras de los Dropa o platillos de Dropa. Año 1938, Chi Pu Tei comanda una expedición arqueológica por las heladas montañas Baian-Kara-Ula, frontera entre China y el Tíbet. La expedición se adentra en unas cuevas que al punto se muestran no naturales. Un laberinto de túneles y despensas perfectamente tallados y con la peculiaridad de que las paredes están muy bien cuadradas y cristalizadas, como si en la perforación se hubiesen usado fuentes de calor extremo capaces de fundir la roca. En algunas paredes encuentran antiquísimos pictogramas de la cúpula celeste, el sol, la luna y varias estrellas unidas por líneas, como un mapa de carreteras estelar. 
Profundizando en las cuevas hayan una serie de enterramientos pulcros y cuidados, en ellos descubren los restos de esqueletos que al primer vistazo se asemejan más a primates que a humanos. Cuerpos menudos y de huesos finos, de apenas 130 centímetros de altura y cabezas desproporcionadamente grandes. Claro está, ante la pulcritud de los enterramientos se descarta que sean primates y piensan que deben ser alguna clase de hombres prehistóricos todavía desconocidos. Continuando con la exploración, entre el viejo polvo del suelo, encuentran un extraño disco de unos treinta centímetros de diámetro con un orificio central de unos dos centímetros. Los discos son de una perfección geométrica total y están grabados con un surco en espiral que comienza en el centro para acabar en la parte exterior. A simple vista, son muy parecidos a los antiguos discos de vinilo, pero más toscos y pesados. Al cabo de unas semanas de exploración, Chi Pu Tei regresa a la universidad de Beijing, de donde es profesor, con la friolera de 716 discos. Allí se descubre que los surcos de los discos son en realidad una serie de pequeños grabados jeroglíficos de difícil lectura y descifrado. De estar datados correctamente y tener 12 milenios, el arqueólogo chino está ante la prueba física más antigua de escritura de la historia. Incluso mucho más antigua que la civilización egipcia.
Chi Pu Tei no consigue descifrar el extraño alfabeto y con el tiempo, estos discos y otros objetos de la expedición quedan catalogados y olvidados en el almacén de la universidad de Beijing, hasta que en 1962, Tsum Um Nui, otro arqueólogo de la universidad los rescata y comienza de nuevo la investigación que le llevará, tiempo atrás, a desencriptar con éxito los jeroglíficos. La tarea fue larga y costosa, muchos de los discos estaban deteriorados y se rompía el código. Lentamente, Tsum Um transcribió al papel, con ayuda de lentes de aumento todos los signos y comenzó a clasificarlos para encontrar las secuencias y los significados de cada uno de ellos. No con todos lo consiguió, pero si con un número suficiente para encontrar el significado de ellos.
Los discos contaban, ni más ni menos, la historia de un pueblo que se autodenominaba “Los Dropa” (de ahí el nombre por el que se los conoce ahora), que había llegado de un lejano planeta y que por una avería en su medio de transporte habían acabado en aquel lugar de las montañas, donde los Ham, antigua tribu que moraba en aquel lugar, los atacaron y mataron a muchos de ellos hasta que consiguieron comunicarse con signos y los dejaron en paz. Los Dropa no consiguieron reparar su nave para regresar a su lugar de origen y se quedaron a vivir en la tierra. De esto ser cierto, el darlo a conocer iba a ser la mayor noticia de la historia. Pero a la universidad le pareció que el estudio de Tsum Um Nui no tenía las garantías suficientes como para ser publicado, pues estaba en juego el honor de la universidad y le prohibió dar a conocer los resultados de su trabajo. Pero unos años después, no se sabe muy bien si con el consentimiento o no de la universidad, el arqueólogo publicó todo su trabajo en “La escritura acanalada concerniente a las naves espaciales que, como se registró en los discos, aterrizaron en la Tierra hace 12.000 años.”
Quizás por lo espectacular o la rotundidad de lo que se había descubierto, la comunidad científica de todo el mundo se rió literalmente de las conclusiones y traducción de los discos por el Dr. Tsum Um, ridiculizando sus teorías.









El cuadro embrujado

Que oculta la pintura "Las manos lo resisten"?

La increíble historia detrás de "Las manos lo resisten" o The hands resist him, suceso paranormal o simplemente un truco publicitario?

Internet tiene sus propia leyendas macabras, claro esta, tan similares a las urbanas e igual de sostenidas en el tiempo. Pero quizás la mas famosa sea la de " la pintura embrujada". Empezó en 2000, cuando la pintura apareció en oferta en EBay. La vendía una familia, y el texto decía: "Cuando la recibimos de alguien que la habria encontrado en una destileria, pensamos que era valiosa, un ejemplo de surrealismo norteamericano de los años 70. Nos preguntábamos porque la habían abandonado.... Y ahora lo sabemos! Una mañana, nuestra hija de cuatro años nos dijo que los niños de la pintura salían del lienzo y se peleaban. Nosotros no creemos en extraterrestres, ni en que Elvis vive, pero nos inquietamos. Pusimos una cámara frente a las pintura por una noche, y descubrimos al otro día que lo que la niña tenia en la mano cambiaba de forma y se convertía en un arma, y que el niño parecía querer huir. Entonces decidimos venderla."

El texto adjuntaba las pruebas de la conversión. La oferta subió de 199 a 1050 dolares en dos días y se vendió a buen termino.

La pintura fue creada por el pintor norteamericano Hill Stoneham, en 1972. Representa un joven junto a una muñeca, de pie, delante de una puerta con paneles de cristal contra el que muchas manos se presionan. Según el artista, el niño se basa en una fotografía de sí mismo de 5 años, y se interpreta como que la puerta es una representación de la línea divisoria entre el mundo de vigilia y el mundo de los sueños y posibilidades, y la muñeca es una guía que acompañe al niño a través de ello. Las manos representan a las diferentes posibilidades de vida del niño. Esta inquietante -y para algunos, horrible-, pintura, se convirtió en objeto de una leyenda urbana en febrero de 2000, cuando se puso en subasta venta en eBay, y se hizo público su aterradora historia.

El nuevo dueño reporto que había recibido mails alertandole de los peligros de la obra, pero el no noto nada extraño. Sin embargo, en la web se pueden encontrar las siguientes historias:

Casos donde la pintura cambia de color ¿ realidad o simple juego de marketing?


Las palabras del autor de la obra Bill Stoneham:


¿Dónde empezar?, Pues siempre he tenido una conexión con lo que Carl Jung llamaba el inconsciente colectivo, yo creo que todos la tenemos. Los artistas, especialmente los visuales, son barómetros de las corrientes a través de las cuales corre esta colectividad.
Los sueños son una experiencia común que la gente puede tener con esto.

De cualquier manera, mi propia experiencia es una sensibilidad a un lugar físico, greográficamente. Hay recuerdos, ecos de toda la vida en un lugar. Tal vez es lo llamado canalización. Cuando pinté “Hands Resist Him” en 1972, usé una antigua foto de mi mismo cuando tenía 5 años, estaba en un apartamento en Chicago. Las manos son las “otras vidas”. La puerta de cristal, la delgada linea entre despertar y soñar. La niña/muñeca es la compañía imaginaria, o la guía a través de este reino.

Como yo recuerdo, tanto el dueño de la Galería donde “Las manos” fue mostrada y el crítico de arte de Los Ángeles Times que recibió mi muestra murieron al año de la muestra.

Estoy seguro de que ha sido una coincidencia, pero algo de lo que pinto resuena en otras personas, abriendo una puerta interior, o sótano. Por cierto, aún no sé que pasó al actor que compró la pintura en la exhibición (Jhon Marley, quien murió en 1984), o como terminó abandonada en el edificio, aunque podría especular.
-Bill

El silbón

Se trata, según la leyenda, de un joven que asesinó a sus padres y está condenado a vagar eternamente con un saco lleno de los huesos de sus progenitores.

Tiene un silbido característico que se asemeja a las notas musicales do, re, mi, fa, sol, la, si, en ese mismo orden subiendo el tono hasta fa y luego bajando hasta la nota si. Se dice que cuando su silbido se escucha muy cerca no hay peligro, ya que el silbón está lejos, pero si se escucha lejos es porque está cerca. También se dice que escuchar su silbido es presagio de la propia muerte.

La leyenda del Silbón nació a mediados del siglo XIX y algunos estudiosos creen que era una forma de control social que la tradición creó para evitar las infidelidades de los hombres.

Dice la leyenda que El Silbón recorre la región llanera con un silbido que estremece al ser escuhado. Confunde, pues cuando se escucha cerca es porque está lejos, y viceversa.

La señal confirmatoria de que el espíritu ronda el vecindario es un característico ruido de huesos que chocan unos con otros.

Se cree que los lleva en un saco, al hombro. Unos piensan que son los huesos de sus víctimas más recientes; otros, que pertenecen a su propio padre.

Para cuando se alcanza a oír el “crac-crac”, sin embargo, tal vez es demasiado tarde.

Cuentan que hubo una vez un joven que descubrió que algo extraño estaba pasando entre su padre y su esposa.

Unos dicen que el viejo le pegó a la joven. Otros sostienen que la violó.
“Lo hice porque es una regalada”, fue la explicación que el viejo dio a su hijo.

La leyenda sigue con que el joven estalló en furia, y se enfrascó en una pelea a muerte con su padre.

De los dos, el padre llevó la peor parte. El joven le asestó un fuerte golpe en la cabeza con un palo, que lo tumbó en el suelo, donde el hijo se le abalanzó y lo ahorcó.

El abuelo del joven, que escuchó de la pelea, fue en busca de la víctima, a todos los efectos, su hijo. El abuelo juró castigar al joven, su propia carne y sangre, por el horrendo crimen que había cometido… contra su propia carne y sangre.

Poco tardó en encontrarlo. Entonces lo amarró y le propinó una andanada de latigazos con un “mandador de pescuezo”, típico del llano.

“Eso no se le hace a su padre…Maldito eres, pa´ toa´ la vida”, le decía.

Para completar la sanción, le frotó ají picante en las heridas y echó al perro de nombre Turéco para que lo persiguiera. Hasta el fin de los tiempos le muerde los talones.

El “Mar del diablo” o “Triángulo del Dragón”

Un lugar más temible que “El triángulo de las bermudas”.
Se ha escrito mucho sobre el “Triángulo de las Bermudas” y los inexplicables y misteriosos sucesos que lleva asociados, sin embargo, al otro lado del mundo, existe una zona de características “parecidas” y mucho menos conocida llamada el “Triángulo del Dragón” o “Mar del Diablo”.
Hace ya mil años que los japoneses tienen conciencia de esta peligrosa zona. La han llamado Ma-no Umi: el Mar del Diablo. Durante años los marineros han atribuido las repetidas pérdidas de pesqueros a demonios marinos, agitados dragones que suben a la superficie del océano para apoderarse de los barcos y arrastrarlos con sus tripulantes a sus guaridas submarinas.

El Triángulo del Dragón sigue una línea que va desde el oeste de Japón, al norte de Tokio, hasta un punto del Pacífico y vuelve por el este, pasando por las Islas Ogasawara y Guam para subir, de nuevo, hacia Japón. al igual que el de las Bermudas, forma un patrón triangular. Partiendo del oeste de Japón, al norte de Tokio, sigue una línea hasta un punto del Pacífico que se encuentra a unos 145 grados de latitud este. Ambos se encuentran en los 35 grados de latitud oeste y este respectivamente. Pero las semejanzas no terminan aquí, ambas zonas se sitúan en el extremo oriental de las masas continentales, en la caída hacia aguas profundas donde el mar se ve arrastrado por fuertes corrientes encima de zonas volcánicas activas.

Se trata de una zona de gran actividad sísmica, con un fondo marino en continua transformación y fosas de 12.000 metros de profundidad. Islotes y masas de tierra emergen y desaparecen antes de poder ser cartografiadas. Hay cartas de navegación en las que marinos experimentados han incluido trozos de tierra en los que han desembarcado y que ya no existen.

Desde hace miles de años los habitantes de la zona la han calificado como extremadamente peligrosa porque se han producido múltiples desapariciones y sucesos muy extraños. Una larga lista de embarcaciones pesqueras, grandes buques de la armada y aviones de todo tipo han desaparecido junto con toda su tripulación desde hace más de mil años. Tanto los testimonios de supervivientes, como las últimas comunicaciones de los que no volvieron, apuntan a fallos en los sistemas de navegación, distensiones espaciotemporales y desviaciones de la consciencia de los tripulantes. Se ha comprobado que la actividad magnética de la zona es superior, junto con la del triángulo de las Bermudas, a cualquier zona del globo. Pero lo que nadie puede asegurar es que esta sea la causa de las desapariciones.

Las narraciones más antiguas hablan de dragones que surgen de las profundidades para tragarse naves o islas y que se vuelven al fondo del mar sin dejar ni rastro.

Según una leyenda japonesa, existe bajo el “Mar del Diablo”, un reino donde el tiempo se halla detenido, también habla de barcos fantasmagóricos que aparecen repentinamente como si subieran de las profundidades para desaparecer al cabo de un momento.

Despertó el interés mundial científico y naval cuando se empezó a informar de barcos patrulla, pesqueros y aviones que se desvanecían sin dejar rastro de naves y tripulación.

El gobierno japonés, en su afán por saber el motivo de la pérdida de barcos y personas, financió en 1955 un buque de investigación, el “Kaio Maru 5” , para estudiar el Mar del Diablo. Pero el barco desapareció con todos los científicos que integraban la expedición, lo que llevó al gobierno japonés a etiquetar la zona como “oficialmente” peligrosa.

Fue a finales de la década de los sesenta cuando se empezaron a establecer conexiones con el Triángulo de las Bermudas. En Japón, obviamente, las historias sobre desapariciones de barcos en la zona eran muy conocidas pero rara vez saltaban a la prensa internacional.

Son numerosos los testigos de avistamiento ovni en esta zona del Pacífico. Al igual que en las Bermudas la actividad de naves extraterrestres es enorme. Algunas personas barajan la posibilidad de la existencia de una gran base extraterrestre en las profundidades del océano (las fosas alcanzan los 12.000 metros de profundidad), ellos provocarían las anomalías magnéticas y secuestrarían los navíos, pero… ¿con que finalidad?.

La otra teoría apunta a una conectividad entre los polos magnéticos de los dos triángulos que provoca una brecha espaciotemporal. La realidad es que existen dos zonas en la Tierra en las que naves enormes desaparecen sin dejar rastro junto a toda su tripulación, y jamás vuelven a dar señales de vida.

Este triángulo y once más fueron señalados por el investigador y biólogo Iván Sanderson y sus colaboradores. El grupo estaba formado por científicos especializados en distintas disciplinas: geólogos, meteorólogos, físicos, astrónomos, etc. Según ellos, existen en el planeta doce zonas de grandes perturbaciones geomagnéticas. Dos de ellas son los Polos y las restantes son todas marítimas. Se encuentran repartidas muy regularmente: cinco de ellas alrededor del paralelo 30 grados de latitud norte, y otras cinco en el paralelo 30 grados sur. Están separadas por distancias de 72 grados en cuanto a longitud.

En el año 1989, Charles Berlitz publicó un libro llamado “The Dragon’s Triangle “(El Triángulo del Dragón) en el que afirma que esta región del Pacífico alrededor de la isla Miyake (Japón), más o menos a 100 kilómetros del sur de Tokio, es una zona altamente peligrosa y mucho más misteriosa que el famoso Triángulo de las Bermudas. Describió todo tipo de fenómenos y desapariciones aunque muchas de ellas han sido refutadas oficialmente por incorrectas o, incluso, falsas.

Todavía hoy, a pesar de todo tipo de explicaciones más o menos científicas, incluyendo, raptos, agujeros negros, “puertas dimensionales”, abducciones, tornados, maremotos, olas gigantes, experimentos militares… incluso fraudes a compañías de seguros, el misterio sobre lo que verdaderamente ocurre en esta zona permanece sin explicación.

En cualquier caso, parece que un número significativo de barcos y aeronaves han desaparecido bajo circunstancias inusuales y resulta escalofriante la coincidencia del alto número de desapariciones en unas determinadas zonas del planeta, casi siempre sin dejar rastro.

La única explicación que nos queda es que existen misterios que la naturaleza se resiste a desvelar.

Sacsayhuaman, misteriosa fortaleza cerca de Cusco, Perú


Hay que acercarse hasta el sur de América y descubrir las impresionantes ruinas de Sacsayhuaman. El viaje seguramente incluirá otros países y las bellezas de Lima y Machu Pichu, pero cerca de Cusco se guardan celosamente uno de los conjuntos de ruinas más misteriosos del mundo.

El conjunto arquitectónico está ubicado al norte de Cusco, apenas unos dos kilómetros y según la arqueología comenzó a construirse en el siglo XV. Es una “fortaleza ceremonial” ubicada hoy a 3.700 metros sobre el nivel del mar y ocupa un área de 3.093 hectáreas, en un valle, rodeado de las montañas Pachatusán, Ausangate y Cinca. Es impresionante porque los muros están construidos con piedras enormes (la más grande mide 9 metros), y sin argamasa alguna. Es imposible siquiera colar una hoja de papel en sus uniones y aún hoy no se tiene bien en claro cómo se ha logrado este pulido excepcional de la piedra.

Nadie sabe tampoco como fueron colocadas unas sobre otras, como se transportaron y en realidad, cuál fue el objetivo principal de esta fortaleza. Además de los tres muros vemos también otras construcciones que parecen ser anfiteatros, túneles subterráneos y hasta toboganes de piedra en los que nos podemos deslizar. Algunos piensan que la construcción es de carácter religioso, otros que es militar, pero en resumidas cuentas son especulaciones, algunas de mayor rigurosidad científica que otras.

Sacsayhuaman está dividida en áreas distintas, a saber el Radadero, el trono del Inca, Warmi K’ajchana, el Baño del Inca, anfiteatros, Chincana y Base de Torreones, por ejemplo. Algunas construcciones apoyan el punto de vista militar del lugar y otras hablan de multitudinarias festividades religiosas. Como sea, Sacsayhuaman despierta el asombro y la pregunta sin respuesta. ¿Qué sentido tuvo esta construcción? ¿Es más antigua de lo que se dice? ¿Cómo se trasladaron las piedras hasta este lugar? ¿Qué tecnología lo hizo posible?

La Isla del Diablo(Leyenda Argentina)


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No ha sido la de San Brandán o San Borondón la única isla viajera; sólo ha sido la más famosa. En la costa argentina, a una legua poco más o menos al este de la ciudad de Goya, existe una isleta que antiguamente cambiaba también de situación, si bien no llegaba a desaparecer como aquélla: es la Isla del Diablo.

Según la tradición, esta isla fue, en otra época, un islote fantasma. Unas veces aparecía más al Norte, otras más al Sur, y nunca se estaba fija en el mismo punto. Este cambio constante de situación no constituía, sin embargo, la principal dificultad para desembarcar en ella. El mayor obstáculo para el viajero que pretendiese poner la planta en la movediza tierra consistía en la ferocidad de sus habitantes: unos espíritus infernales capaces de amedrentar con sus gestos y gritos extraños al corazón más decidido y valiente.

Sometida a estos cambios de lugar y señoreada por tan horripilantes huéspedes, estuvo la isla durante muchísimo tiempo. Al cabo, estas condiciones cambiaron radicalmente. Un fraile misionero fue el autor de la benéfica variación.

Enterado de los fenómenos que en la isleta se daban e informando de la extraña naturaleza de los habitantes, concibió un proyecto para librar de maléficas influencias aquella porción de tierra. Su plan era un verdadero plan de conquista. Sin embargo, la expedición que organizó no presentó ningún aparato bélico. Su tropa estuvo constituida por fervorosos fieles que se dirigieron a la isleta rezando la más adecuadas preces; llevaba como enseña la más alta de todas -la de la Cruz- y como única arma, la del exorcismo.

Bendecida la tierra maldita, pudieron todos desembarcar en ella sin ninguna dificultad. Y desde entonces, la isla ya no ha vuelto a moverse.
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