La leyenda del Barranco de Badajoz

Este Barranco de Badajoz esta situado en Güímar, en Tenerife. Se encuentra dentro del Paisaje Natural Protegido de Las Siete Lomas, presentando formaciones de monte verde, pinar y frutales. En su recorrido se encuentra la Cueva del Cañizo, cueva aborigen, que era residencia de verano de los Menceyes de Güimar. ¿Lo conocéis? Pues es un lugar famoso por los fenómenos extraños que ocurren en él, desde apariciones de misteriosos seres, psicofonías, puertas adimensionales, hasta avistamientos de OVNIS.

Origen del nombre del barranco de Badajoz

La isla de Tenerife fue la última de las Islas Canarias en ser conquistada y finalmente incorporada a la corona de Castilla en 1496. Fue a Alonso Fernández de Lugo a quien los Reyes Católicos se lo encomendaron.

En el año 1497 se le concede una data en el Barranco de Chamoco a Juan de Badajoz quien había sido colaborador del Sr. Fernández de Lugo. A partir de este momento es cuando el Barranco de Chamoco pasa a llamarse Barranco de Badajoz.

Hoy en día si nos acercamos a este lugar nos encontraremos con un inmenso paraje de vegetación y unas viejas minas abandonadas con su maquinaria aún montada.

Una de las leyendas más conocidas, es la referente a los seres blancos, que son enigmáticas figuras de apariencia y forma humana que desprenden un intenso color blanco y han sido vistas cerca de este lugar.

Un ejemplo de esto es la historia contada por dos mineros que estaban trabajando en una de las galerías de agua del barranco más próximo a Izaña, en 1912. La pared de la galería en la que estaban trabajando se les derrumbó, y vieron a tres seres completamente blancos que comenzaron a acercarse a ellos. A partir de aquí, la leyenda se divide en dos versiones diferentes: Por un lado se dice que los dos trabajadores corrieron despavoridos hacia el cuartel de la Guardia Civil más cercano. Otros cuentan que los mineros llegaron a comunicarse con los tres seres, los cuales, llegaron incluso a indicarles el lugar correcto en el que debían excavar para encontrar agua.

La verdad es que no sé sabe que ocurrió exactamente, tan sólo se puede decir que no existen documentos en el cuartel de la Guardia Civil del municipio de Güimar que hagan referencia a hechos de esta índole en esas fechas.

Otra de las historias que se cuenta del lugar el la referente a la niña de las peras.

Cuentan que a principios de 1900, unos padres enviaron a su hija al barranco en busca de fruta pero ésta desapareció. La zona fue rastreada por vecinos y amigos. Pero no encontraron nada, ni a nadie.
La sorpresa vino años más tarde, exactamente tres décadas más tarde, cuando la niña regresó a su casa con el mismo aspecto que tenía al marcharse aquel fatídico día. La niña contó que había llegado al barranco buscando la fruta y se había quedado dormida al pie de un peral. Allí fue despertada por un ser muy alto vestido de blanco, al cual siguió.

La niña le acompañó hasta el interior de una cueva en la que había unas escaleras por las que descendieron hasta llegar a una especie de jardín en el que habían más seres como él.

Finalmente el ser la acompañó de nuevo a la entrada de la cueva y se despidió de ella, que recogió las peras y fue camino a su casa. Ella pensaba que sólo habían pasado unas horas, sin embargo habían pasado unos 30 años.

Lo curioso es descubrir que no existan oficialmente registros de la denuncia sobre la pérdida de la niña por parte de sus padres. ¿Qué pasó realmente?

Actualmente se dice que la gente que ha pasado noches en el barranco o ha entrado en la gruta del barranco, ha escuchado la voz de la niña en forma de murmullos.

Otra de las historias del lugar es de la noche del 1 de julio de 1991. Un grupo de personas estaban curioseando por el barranco, junto al fotógrafo, Teyo Bermejo. Se cuenta que ascendiendo por él, llegando a un punto donde escucharon una especie de aleteo bastante cerca. Casi en un acto reflejo, uno de ellos que tenía la cámara en la mano, empezó a disparar la cámara. No vieron nada, así que no dieron mayor importancia al suceso, hasta que revelaron la foto y vieron, de forma bastante borrosa a una especie de persona alada, una especie de ser con alas desplegadas.

También se dice que a mediados de los 90 hubo una avalancha de avistamientos de OVNIS en el Barranco de Badajoz. Se cuenta que desde la parte interior del barranco y mirando hacia el mar, podía verse una isla que parecía de cristal y que no encajaba con ninguna de las otras islas Canarias.

De esta isla despegaba verticalmente una luz en forma de nave y cuando la luz había alcanzado cierta altura se precipitaba a gran velocidad hacia el barranco y acababa estrellándose contra una de las paredes de este, desintegrándose y desapareciendo.

Podemos decir que grandes expertos de las Ciencias de lo Oculto, coincidan en que el lugar reúne las características de lo que podría ser una puerta a otra dimensión, o incluso una puerta multidimensional.




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