Isla de San Borondón



La isla de San Borondón es una leyenda popular de las islas Canarias, España sobre una isla que aparece y desaparece desde hace varios siglos, con origen en el periplo legendario de San Brandán de Clonfert («San Borondón»). Este mito tiene origen en los autores de la Grecia clásica, y se conoce en el resto de Europa como «isla de San Brandán» desde su plasmación por los cartógrafos medievales, pero en las Canarias la tradición ha sido adoptada con entusiasmo, y adaptada, hasta en el nombre, a la idiosincrasia propia. Debido a sus características y comportamientos extraños, como el aparecer y desaparecer o esconderse tras una espesa capa de niebla o nubes, ha sido llamada «la Inaccesible», «la Nom Trubada», «la Encubierta», «la Perdida», «la Encantada» y algún apelativo más.
El Tratado de Alcaçovas, suscrito entre España y Portugal en 1479 para repartirse territorialmente el Atlántico aún por navegar, especificaba claramente que San Borondón («aún por ganar») pertenecía al archipiélago canario, y, por tanto, a España. La bahía de Samborombón (Provincia de Buenos Aires, Argentina) fue nombrada de tal modo durante la expedición de Magallanes en marzo de 1520, en la creencia de que había sido formada por el desprendimiento de la isla de San Borondón del continente americano.

Posición y configuración

Mapa del norte de África de 1707 según Guillermo Delisle, ampliándolo se aprecia la isla algo al oeste de Canarias.
Leonardo Torriani, ingeniero encargado por Felipe II para fortificar las Islas Canarias a finales del siglo XVI, describe sus dimensiones y localización y aporta como prueba de su existencia las arribadas fortuitas de algunos marinos a lo largo de ese siglo.
Esta isla se localizaría al oeste del Archipiélago, a 550 km en dirección oeste-noroeste de El Hierro y a 220 km en dirección oeste-sudoeste de La Palma, aunque según otros «testigos» que dicen haberla visto, se sitúa directamente entre las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro.
San Borondón mediría 480 km de largo (de norte a sur) y 155 km de ancho (de este a oeste), formando hacia el medio una considerable degollada o concavidad y elevándose por los lados en dos montañas muy eminentes, siendo la mayor de las cuales la de la parte septentrional.

Cartografía en la que aparece representada

Abundan las representaciones cartográficas en las que, a través del discurrir de los siglos, aparece San Borondón. Sin ser exhaustivos, pueden citarse:

  • Planisferio de Hereford, de Richard de Haldinghan (finales del siglo XIII)
  • Planisferio alemán de Ebstorf , con la inscripción "Isla Perdida. San Brandán la descubrió pero nadie la ha encontrado desde entonces" (finales del siglo XIII)
  • Carta de Pinciano (1367)
  • Mapa anconitano de Weimar (1424)
  • Mapa genovés de Beccari (1435)
  • Mapamundi de Fra Mauro (1457)
  • Mapa de la Isla de San Borondón de Leonardo Torriani (1590)
  • Mapa francés anónimo (1704)
  • Mapa del noroeste de África de Guillermo Delisle (1707)
  • Perspectiva de Juan Smalley (1730)
  • Perspectiva de Próspero Cazorla (siglo XVIII)
  • Carta geográfica de Gautier (1755)


La búsqueda de San Borondón

Hay relatos desde siglos que narran la aparición de la isla, de la visión por muchos testigos y de su posterior desaparición, mientras que otras personas atribuyen la extraña aparición a alguna acumulación de nubes en el horizonte o a un fenómeno de espejismo

Expediciones navales
La leyenda de San Borondón llegó a adquirir tal fuerza en Canarias que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se organizaron expediciones de exploración para descubrirla y conquistarla. Entre ellas pueden enumerarse:
  • Finales del siglo XV: Fernando de Viseu, sobrino del Infante Don Enrique el Navegante de Portugal.
  • 1526: Hernando de Troya y Francisco Álvarez, vecinos de Gran Canaria.
  • 1570:
    • 3 de abril: Hernán Pérez de Grado, regente de la Real Audiencia de Canarias; afirma a su regreso haber estado en sus costas y haber perdido allí a parte de sus tripulantes.
    • Pedro Vello, piloto portugués, relata como cerca de las Canarias tuvo que cambiar su rumbo para refugiarse del viento y se encontró con San Borondón. Desembarcó en la isla junto a otros dos tripulantes, que debió abandonar en ella porque el viento arreció y le obligó a retirarse con premura.
    • Fernando Villalobos, regidor de La Palma, con tres navíos.
    • Alonso de Espinosa, gobernador de El Hierro.
  • 1604: Gaspar Pérez de Acosta y Fray Lorenzo de Pinedo, franciscano y marinero; sólo hallan una acumulación de nubes y celajes en el horizonte.
  • 1721: Gaspar Domínguez, capitán de mar y vecino de Santa Cruz de Tenerife, con una balandra en lo que fue la última expedición oficial, por encargo de Juan Mur y Aguirre, Capitán General de Canarias.
Avistamientos recientes


En 1953, el diario ABC titulaba: «Ha sido vista otra vez la misteriosa “Isla Sirena”, al noroeste de la de Hierro», y en 1958,en el mismo diario: «La Isla errante de San Borondón ha sido fotografiada por primera vez».





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